Sin sorpresas. Eso es lo que el mercado descuenta para el encuentro del Banco Central Europeo después de aprobar la batería de medidas el pasado mes de marzo. Sin embargo, ya se empieza a mirar a futuro y a las herramientas que puede utilizar Draghi para llegar a su objetivo de inflación a largo plazo.
Como cada quincena, Álvaro Blasco, director de ATL Capital habla de la situación del mercado de valores y el impacto que tienen las distintas noticias en el mismo. En un entorno de descorrelación entre petróleo y los mercados.
Los analistas recomiendan comprar títulos de ArcelorMittal y Ebro Foods, compañías para las que revisan al alza su precio objetivo, al tiempo que rebajan su recomendación sobre Repsol, al agotar parte de su potencial alcista con las subidas de las últimas semanas.
A la oposición de Dilma Rousseff le ha costado, pero el pasado fin de semana salió adelante el proceso de destitución de la presidenta del país y eso podía pasar factura a la bolsa del país. Entre las compañías que podrían beneficiarse de los cambios que podrían producirse en la forma de gestión del país podrían estar Santander y Telefónica, según Citi.
El regulador español y también el europeo presionan al sistema bancario español para que se reduzca el número de entidades sobre el tablero. Los movimientos corporativos calientan otra ronda de fusiones y adquisiciones y las quinielas de los expertos están sobre la mesa.
BBVA, Bankia y Banco Santander, serían las tres entidades con mayor potencial, ya que sus títulos cotizan en estos momentos un 62,6%, 31% y un 27,4% por debajo de su precio objetivo.
Por muy difícil que parezca, con un horizonte de inversión a largo plazo, hay empresas que lo están haciendo bien, que sus negocios están consolidados y que ofrecen una rentabilidad recurrente. Son títulos defensivos ante un escenario complejo y que sirven para protegerse contra temporales inesperados.
Pocos temas han copado tantos titulares en el último año como la caída de los precios del petróleo. Si en cualquier país el tema es importante, lo es enormemente más en Estados Unidos que ya estamos ante el mayor productor mundial. Por si fuera poco, es el tercer país del mundo en el que el sector de la energía aporta más al PIB, solo por detrás de Noruega y de México. Por tanto, hablar de esta industria en el país es hablar de petróleo y ahora más que nunca.
Mientras que Berenberg establece un precio objetivo para los títulos de la acerera de 6,5 euros y recomienda comprar, JP Morgan estima un precio objetivo de 4,3 euros, un 10,6% por debajo del precio al que cotiza actualmente.