El regulador español y también el europeo presionan al sistema bancario español para que se reduzca el número de entidades sobre el tablero. Los movimientos corporativos calientan otra ronda de fusiones y adquisiciones y las quinielas de los expertos están sobre la mesa.
 
“Partiendo de la base de que los tipos están al cero, los márgenes bancario constreñidos,  las estructuras muy pesadas y la mora declarada es del 10% real y bastante más la que no se declara, las fusiones y adquisiciones en el sector bancario español se hacen ineludibles”, dice Enrique Quemada, consejero delegado de One to One. Según este experto en movimientos corporativos, “caerán los bancos nacionales pequeños no cotizados e incluso algunos que están en bolsa, pues hay que tender a la concentración, la especialización y la tecnología, ya no se puede ser generalista”, dice Quemada. Partiendo de esta base, las entidades que podrían protagonizar la segunda ronda de M&A española son:  
 
BANKIA Y BMN
En las últimas jornadas han saltado a la palestra las noticias que apuntan a que Bankia y BMN podrían acabar fusionándose. Según José Lizán, gestor de SICAVs de Auriga SV, “este movimiento es factible al ser el Estado el mayor accionista de ambas entidades y estando el regulador, tanto el nacional como el BCE, llamando a las entidades a fusionarse y crear entidades más grandes. Sería un primer paso antes de la privatización definitiva de ambas entidades”. Ahora bien, para ver este movimiento  tendremos que esperar, pues “sin un gobierno formado y en funciones como el actual aprobar este tipo de operaciones es más que complejo en el corto plazo”.

Actualmente el FROB posee un 65% de Banco Mare Nostrum, el cual, fue adquirido a un precio en torno a 1,50 euros, mientras que, según publica El Confidencial, la subasta competitiva en la que Bankia pujará por BMN, será valorado a 1 euros por título, es decir, un 33% por debajo del precio que pagó el Estado. Por otro lado, el FROB tiene un 63,6% de Bankia y un 100% de su matriz BFA.

¿Qué supondría esta fusión? Por un lado, supondría juntar un grupo como BMN que en 2015 ganó 64 millones de euros, con una mora del 11,92% y un ratio de calidad CET 1 fully loaded del 11,1%. Bankia, por su parte ganó en 2015 1.040 millones, reduciendo su morosidad al 10,8% y elevando el ratio CET 1 fully loaded es del 12,3%.
 

POPULAR Y CAIXABANK
No sólo los bancos pequeños están en la picota, también los medianos que cotizan incluso en el Ibex 35. En este sentido, Popular cuenta con todas las papeletas pero, ¿a quién podría interesarle un banco con tanto lastre inmobiliario y una elevada mora del 13,24%? La brújula apunta a Caixabank, que sería la entidad más complementaria por su ordenación geográfica.

Pero estamos hablando de un banco valorado en bolsa a 5.200 millones, una tercera parte de lo que vale Caixabank así que, cómo podría ser factible su adquisición. La entrega de efectivo por la totalidad de Popular es arduo costoso para la compradora y para los accionistas, por lo que podrían llevar a cabo un intercambio de acciones.
 

LIBERBANK Y BNM, SABADELL O POPULAR
La entidad resultante de la fusión de Cajastur, Caja de Extremadura y Caja Cantabria aún sigue en el candelero de los movimientos corporativos. La clave está en si acaba siendo adquirida por otro gran banco o, por el contrario, termina comprando ella misma a otra entidad para ganar envergadura.

Así pues, desde BPI no descartan que Liberbank acabe fusionándose con BMN (si es que no lo hace antes con Bankia) y logrando sinergias que pueden reducir sus costes  un 19% gracias a su complementariedad geográfica.

En cambio, también hay voces que apuntan en la dirección contraria, en que Liberbank acabe siendo adquirida y, en este sentido, otras entidades medianas cotizadas con menor presencia en la cornisa cantábrica se configuran como candidatas a quedarse con ella: Sabadell y Popular.  Si el banco presidido por Josep Oliu o Ángel Ron quieren hacerse con Liberbank, tendrían que pagar, al menos, 1.000 millones de euros, precio que ronda en bolsa actualmente, después de perder un 40% de valor en lo que va de año. Pero se quedarían con un banco que generó un 10% de beneficios más en 2015, 129 millones de euros, con una mora del 5,6% y un CET1 fully loaded del 11,7%.
 

UNICAJA Y…
Otra entidad que se encuentra en las quinielas de posibles movimientos corporativos es Unicaja. Esta financiera lleva en su ADN las fusiones, pues surgió de la unión del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Ronda, Cádiz, Almería, Málaga, Antequera y Jaén. Que Unicaja protagonice más compras por nuestro país parece complicado después de tardar 3 años en digerir Banco Ceiss (Caja España + Caja Duero).  

En el caso de que Unicaja al final sea fagocitada por otro banco mayor, le tendría que interesar a un grupo con débil presencia en la zona más austral de la Península y en Castilla y León y que pueda permitirse pagar a 0,7 veces el valor en libros de sus activos, que es la valoración que se ha manejado para esta entidad (superior al ratio de Popular).
 

CAIXABANK Y BPI
Caixabank ya se encuentra a un paso de hacerse con la entidad lusa BPI, luego de que se haya levantado la limitación del voto y la española tenga un poder real sobre el 44,1% de su accionariado. Además, Caixa ofrece 1,113 euros por cada título de la catalana, en total podría desembolsar 906 millones por quedarse con un banco que el año pasado ganó 236 millones de euros, con una morosidad baja, tan sólo del 4,60%, y un ratio CET 1 fully loaded del 10%. Para hacer frente a esta compra, Gemma Hurtado, gestora del Mirabaud Equities Spain, no descarta que “Caixabank realice una ampliación de capital para financiar la operación”.

Sin embargo, José Lizán opina que esta operación “consume capital para Caixa en un momento que no andan sobrados del mismo, pero tener una participación mayoritaria de una entidad sin tener el control absoluto de la misma es una situación muy incómoda que hace que se vea forzada a tratar de ir a tomar el control por encima del 51%. El múltiplo pagado permitiría  generar sinergias de unos 100/120 millones de euros anuales a 3 años”. Aunque, “agregando las cuentas de CaixaBank y BPI Portugal (incluyendo el total sinergias de costes) el ratio de eficiencia 2015 agregado sería del 53%, lo que implica que el ratio de CaixaBank del 53% reportado en 2015 no variaría significativamente al consolidar BPI Portugal”, explica Javier Bernat, analista de Beka Finance.
  


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