ANÁLISIS FUNDAMENTAL DEL SECTOR

El sector de Tecnología y Telecomunicaciones se divide en dos grandes bloques: Telecomunicaciones y Otros y el subsector de Electrónica y Software.

El primer grupo de negocios maduros y relativamente estables, caracterizados por ingresos recurrentes, elevadas necesidades de capital y una notable sensibilidad tanto a la regulación como al despliegue de nuevas tecnologías.

En el contexto actual, las grandes operadoras de telecomunicaciones atraviesan un proceso necesario, aunque gradual, de consolidación y racionalización de costes estructurales. La presión reguladora no favorece este proceso, más bien lo contrario, lo que prolonga el ajuste. Por el momento, el sector presenta niveles de productividad contenidos, márgenes moderados y perspectivas de crecimiento limitadas. Compañías como Telefónica, por tanto, no atravesarán su mejor ciclo.

Mejores perspectivas ofrecen los segmentos vinculados a la operación y mantenimiento de infraestructuras de telecomunicaciones y electricidad . En este ámbito destaca Global Dominion , con un modelo de negocio más dinámico, plan estratégico ambicioso y una transformación ya muy avanzada que está impulsando su crecimiento e internacionalización. También Izertis muestra potencial en el desarrollo de soluciones tecnológicas y procesos de digitalización, con creciente proyección internacional.

Por su parte, el subsector Electrónica y Software mantiene una elevada sensibilidad a la disponibilidad de componentes y a la evolución de los costes de materias primas. El actual entorno geopolítico constituye un foco relevante de riesgo; no obstante, la innovación y los desarrollos tecnológicos disruptivos refuerzan su atractivo estructural a largo plazo. A escala global, tendencias como la inteligencia artificial, la automatización industrial y la digitalización continúan configurándose como megatendencias con elevado potencial para horizontes de inversión de largo plazo.

Dentro de este subsector destaca Amadeus , que combina su negocio de Soluciones Tecnológicas, donde su tecnología avanzada impulsa mejoras de productividad y eficiencia, con las áreas de Distribución Aérea, Hoteles y Otras Soluciones, capturando tanto el potencial tecnológico como el dinamismo del sector movilidad y turismo. Se trata, en conjunto, de tres líneas de negocio con perspectivas favorables para el próximo ejercicio fiscal.

También Indra se integra en este subsector, destacando por su