Después de que la Reserva Federal se abstuvo de tomar nuevas medidas para reactivar la economía de los EEUU, los inversores dirigen su atención a la reunión del BCE en Frankfurt. Los inversores depositan las esperanzas en que el organismo europeo tome medidas que alivien el coste de financiación de España e Italia. Entre tanto, los futuros del Dow Jones suben un 0,36% hasta los 12.970 puntos, los del Nasdaq un 0,48% y los del S&P 500 un 0,31%. En el mercado de divisas, el euro sube a 1,226 dólares.
El Tesoro Español ha logrado colocar más deuda de la prevista en la subasta de largo plazo celebrada hoy. En concreto, el organismo dependiente del Ministerio de Economía ha vendido 3.132 millones de deuda a 2, 4 y 10 años, mientras que se preveía colocar una horquilla entre 2.000 y 3.000 millones. No obstante, el Tesoro se ha visto obligado de nuevo a subir el interés ofrecido a los acreedores.
El Grupo Dia obtuvo un beneficio neto atribuido de 49,3 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone multiplicar por siete el logrado en el mismo periodo de 2011.
El número de parados se situó al finalizar julio en 4.587.455 personas, tras bajar en el mes en 27.814 desempleados, lo que supone un descenso del 0,60% respecto al mes anterior.
El selectivo español tontea con las subidas y las bajadas a la espera de que el BCE saque de dudas a los inversores. Las expectativas con respecto a que el organismo financiero europeo pueda anunciar la compra de deuda española e italiana se suavizan después de que ayer en EEUU la Fed decidiera congelar su política monetaria. Sin embargo, los inversores no pierden la esperanza. El Ibex 35 sube un 0,19% hasta los 6.732 puntos, además, tras conocerse que el paro bajó en julio y antes de la última subasta de deuda del verano. En el mercado de divisas, el euro sube a 1,225 dólares.
Aunque hay a quien le da vértigo los niveles a los que cotiza Grifols, lo cierto es que este valor saca pecho y supera al Ibex 35 día a día, lo que hoy le vale una mejora de consejo en un día en el que los brokers se muestran más cautos que osados a la hora de lanzar sus recomendaciones de inversión.