La tecnología se distancia de las pérdidas y el Nasdaq se niega a abandonar los 3.000 enteros con una subida casi imperceptible del 0,08% en los primeros compases de la sesión. Hoy es jornada semifestiva en Europa con lo que el mercado americano, falto de referencias, se centra en sus propios datos macroecónomicos. Cae la producción industrial, asi como el sector manufacturero de NYC y lo hace por primera vez en los últimos nuevos meses. El oro, por cierto, recorta por debajo de los 1.600 dólares la onza. 
 
El dato de inflación es quizás el centro de la jornada bursátil estadounidense y lo cierto es que no aporta nada nuevo. El IPC estadounidense no experimentó cambios en julio en comparación con junio, con lo que ya acumula dos meses consecutivos plano. En tasa interanual, la inflación se situó en el 1,4%, frente al 1,7% de junio. Los analistas consultados por Bloomberg esperaban de media un alza mensual del 0,2% y una tasa anual del 1,6%.

De este modo, el Dow Jones de industriales cede un 0,21% hasta los 13.144 enteros, mientras que el S&P 500 se resiste a abandonar los 1.400 puntos a pesar de la caída del 0,11% en el arranque de sesión. 

Sobre el índice Empire State, manufacturero de Nueva York, bajó en agosto hasta los -5,85 puntos, desde los 7,39 de julio. Es la primera vez que muestra contracción de la actividad en nueve meses. La caída del indicador ha sido mayor de lo que esperaba el mercado. Los analistas consultados por Bloomberg esperaban de media una lectura de 7,00 enteros.

Además, la producción industrial de Estados Unidos repuntó en julio un 0,6% respecto a junio, cuando subió el 0,1%, dato que se ha corregido a la baja desde una primera estimación del 0,4% cuando los expertos esperaban de media una subida de sólo el 0,5%.

 En el plano empresarial, Staples ha publicado un beneficio de 0,22 dólares por acción en el segundo trimestre, en línea con lo esperado.

Las recomendaciones del día apuntan además a la farmacéutica Merck. Por un lado, Bryan Garnier ha reiterado su recomendación de compra con un objetivo de 90 dólares. Algo más optimista, al menos en el precio, se ha mostrado Credit Suisse que piensa que el valor debería valer 95 dólares y reitera recomendación de neutral.