En línea con las expectativas del mercado, el comité de política monetaria de la Reserva Federal (FED) se saldó con el anuncio de un nuevo programa de compra de activos, lo que supone el cuarto paquete de estímulo monetario desde que en noviembre de 2008 la FED comenzó con su estrategia de política monetaria no convencional con la compra de deuda de agencias hipotecarias y de titulizaciones (programa conocido con el nombre de Quantitative Easing 1, QE1).
Cuántas veces nos habremos preguntado qué tenemos que llevar a cabo con exactitud para batir de forma consistente y constante a los mercados financieros, día tras día.
Este viernes se conocerán la salud del mercado laboral de la Eurozona del tercer trimestre. Este dato compartirá protagonismo con las conclusiones de la reunión del Coinsejo Europeo. En un segundo plano qudarán las cifras de financiación del Eurosistema a las entidades financieras españolas o la producción industrial estadounidense de noviembre.
Llegó el supervisor bancario europeo para que este jueves se haya convertido en una jornada más protagonizada por la banca. Son las entidades las que tiran precisamente del selectivo nacional que ha logrado mantener los 8.000 puntos con una subida del 0,38% a cierre de sesión. Las constructoras encabezan las ganancias en un jueves tímido para la banca y en el que BBVA ha sufrido la venta repentina de 50.000 acciones a falta de media hora para echar el cierre. El euro, con macroinyección de liquidez incluída, aguanta el nivel del 1,30 en su cambio frente al dólar.
La bolsa neoyorquina tiene más que motivos para el optimismo, pero no parece dispuesta a demostrarlo. A la decisión de inyectar más papel en el mercado por parte de la Reserva Federal en la tarde del miércoles, hoy el empleo concede un nuevo respiro dado que las peticiones semanales de subsidio al desempleo han caído hasta las 343.000, muy por debajo de lo estimado por los expertos. Así, y mientras el S&P 500 logre mantener la cota del 1.420, todo apunta a un final de año alcista. El euro se aferra al nivel del 1,30 en su cambio con el dólar después de que los cinco grandes bancos centrales hayan aprobado mantener un año más su programa de liquidez.
Los futuros de los principales índice estadounidenses cotizan en color mixto después de que la Reserva Federal decidiera ayer inyectar más dinero al mercado. Esto ha servido de cortina de humo para evadir a los inversores de que el tiempo de negociación para solucionar el Fiscal Cliff se agota, pero sólo por un momento. La desconfianza se refleja en unos futuros mixtos. El S&P 500 cede un 0,05% y el Dow Jones un 0,11%, mientras que el Nasdaq suma un 0,01%. En el mercado de divisas, el euro-dólar sube a las 1,30 unidades.
El mercado comienza a titubear sobre los 8.000 puntos. A pesar de haberse mantenido sobre este niel durante la mañana, tras la subasta ha comenzado a flojear. Los brokers comienzan a tener dudas sobre los valores más alcistas del año –Inditex- o los que se despedirán del Ibex35, como Gamesa. Los positivos llegan de la mano de REE, Telefónica o Santander.
Cuando el río suena… tantos rumores de que Gamesa acabaría por ser expulsada del selectivo se confirmaron ayer. La energética dejará la primera división de la renta variable española en enero. ¿Hay esperanzas para los inversores?
Ana Rafels.
asesora de inversiones de Panoramia Invest
El Banco Central de Japón fue el primero en introducir el posteriormente llamado “quantitative easing”. Fue en el inicio del siglo XXI, concretamente el 19 de Marzo de 2001, cuando la autoridad monetaria nipona utilizó estas medidas extraordinarias para combatir la deflación (35 trillion de yenes, aproximadamente 300 billion de dólares) ya que las medidas tradicionales de tipos bajos no habían funcionado (el banco de Japón había mantenido los tipos cerca del 0% desde 1999).
El Tesoro español ha cumplido con el objetivo de colocación previsto en su última subasta. En concreto, coloca un total de 2022 millones de euros en bonos a tres, cinco y 28 años. El teipo de interés ha sido inferior al de la anterior subasta.