Cuando el río suena… tantos rumores de que Gamesa acabaría por ser expulsada del selectivo se confirmaron ayer. La energética dejará la primera división de la renta variable española en enero. ¿Hay esperanzas para los inversores?


Gamesa quedará descalificada del Ibex 35 a partir de 2 de enero y también de las quinielas de inversión, pues una bajada a 'segunda división' siempre es sinónimo de pérdida de visibilidad. 5 años le han bastado a Gamesa para reducir su valor prácticamente a la mitad, pues en un lustro ha caído un 94%. Estas caídas se reducen al 48% en lo que va de año. Claros nubarrones para confiar en un futuro alcista que se reflejan en un sentimiento de los expertos claramente negativo. De hecho, el precio objetivo que le da el consenso de analistas recopilado por FactSet se ubica en los 1,51 euros, un 6,8% por debajo de la cotización actual.

Actualmente la acción cotiza en el entorno de los 1,62 euros. ¿Qué estrategias podemos realizar en el valor? Luis Lorenzo, analista de Dif Broker, considera que “habría que esperar a que rompa 1,94 para tomar posiciones largas, porque parece que volverá a zonas de 1,50. Aquí también se podría tomar posiciones con stop loss en 1,40. En caso de perder los 1,40 irá a visitar el euro por acción. Si cae a 1 euro se podría tomar alguna posición, pero muy especulativa”.

COTIZACIÓN GAMESA ÚLTIMOS 5 AÑOS:


Su capitalización, al igual que su valor, se ha ido reduciendo a pasos agigantados. De hecho, esto es lo que le ha valido su expulsión del Ibex 35. Con una capitalización de 413 millones de euros no alcanza el 0,30% sobre el total del Ibex 35 necesario para poder seguir en el selectivo principal de la bolsa española.

Si miramos las tripas de la compañía, uno de sus principales problemas es el apalancamiento. Gamesa cerró el tercer trimestre del año con una deuda financiera neta de 985 millones de euros. Desde la directiva de la compañía reconocieron que sus mayores objetivos pasan por reducir el endeudamiento, mejorar la eficiencia para posicionarse mejor en el sector y garantizar la solidez del balance y la rentabilidad del grupo.

Contra viento y marea y, a pesar de su fuerte apalancamiento, la junta directiva de la compañía ha mantenido su política de reparto de dividendo, por la que, desde hace años, destina el 25% de su beneficio consolidado al pay out. Además, ofrece a los inversores la posibilidad de cobrar su retribución en metálico o en acciones, posibilidad ésta última que ha ejecutado con aumentos de capital con cargo a reservas.

La expulsión del Ibex 35 sólo viene a culminar uno de los años más turbulentos de la compañía. A mediados de año su presidente Jorge Calvet fue destituido y suplido por Ignacio Martín San Vicente, hasta entonces, vicepresidente de CIE Automotive.

Está claro que su futuro y presente está fuera de las fronteras españolas. De hecho, el mercado estadounidense supone un 24% del total de ventas del periodo, principalmente vinculado al acuerdo de venta firmado por Gamesa Energía con Algonquin Power & Utilities Corp. De hecho, con el triunfo de Barack Obama en las presidenciales de EEUU Gamesa experimentó subidas, pues el representante demócrata es un claro defensor de las energías limpias. Hasta hizo campaña en el filial americano de Gamesa.


Fuente: Gamesa