Los futuros de los principales índice estadounidenses cotizan en color mixto después de que la Reserva Federal decidiera ayer inyectar más dinero al mercado. Esto ha servido de cortina de humo para evadir a los inversores de que el tiempo de negociación para solucionar el Fiscal Cliff se agota, pero sólo por un momento. La desconfianza se refleja en unos futuros mixtos. El S&P 500 cede un 0,05% y el Dow Jones un 0,11%, mientras que el Nasdaq suma un 0,01%. En el mercado de divisas, el euro-dólar sube a las 1,30 unidades.

Ayer la Reserva Federal acordó ayer un nuevo programa mensual de compra de bonos a largo plazo a partir de enero por valor de 45.000 millones de dólares, encadenando así con el último paquete de Operación Twist que caduca este mes. Este hecho hizo que el dólar se devaluara frente al euro para subir el par hasta las 1,30 unidades, aunque con la renta variable no surtió un efecto positivo. Las acciones estadounidenses cerraron a la ligeramente baja el miércoles. Sin embargo, sí ha proporcionado una distracción de las negociaciones sobre el precipicio fiscal. Pero las conversaciones acerca de este tema vuelven a centrar el punto de mira este jueves junto con un puñado de nuevos informes económicos.

Además, este jueves se publicará el informe de solicitudes semanales de desempleo, las ventas al por menor y los precios al productor, mientras que empresas como Hovnanian y el minorista Pier 1 Imports presentarán resultados.

Entre las acciones que mueven el mercado destaca Best Buy. En las operaciones electrónicas se dispara un 13,30%. Al parecer, el fundador Richard Schulze podría presentar una oferta completamente financiada para comprar el minorista de electrónica de consumo a finales de la semana, según publicó el Minneapolis Star Tribune. La oferta de Schulze podría rondar los 5 ó 6 mil millones de dólares.