John Stankey, CEO de AT&T, ha señalado que Starlink no es una amenaza para los operadores inalámbricos instalados. Sino que una dinámica complementaria dada su limitación técnica.
Wall Street vuelve a abrir a la baja y encadena ya cuatro sesiones de descensos. El repunte del petróleo, la aceleración de la inflación mayorista y el fuerte aumento de las rentabilidades de la deuda estadounidense vuelven a poner contra las cuerdas a la renta variable, mientras los inversores aguardan el IPC de agosto y la próxima reunión de la Fed.
Actualizado a: Silvia Morcillo.
Redacción Estrategias de Inversión
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha anunciado una recompra de deuda a largo plazo por valor de 6.000 millones de dólares para apoyar la liquidez del mercado de bonos, que ha experimentado un repunte en los rendimientos.
Robin Brooks, investigador sénior de la Brookings Institution, ha señalado que la deuda estadounidense está aún peor de lo que parece y el aumento de los rendimientos del Tesoro es una prueba de ello.
Jensen Huang, CEO de Nvidia, ha desmentido las estimaciones sobre la vida útil de los GPUs de Michael Burry, “The Big Short”, al señalar que incluso las más antiguas siguen siendo utilizadas.
El mercado estadounidense combina un crecimiento histórico de los beneficios y un peso récord de la tecnología en el gasto de capital con una preocupante pérdida de amplitud bursátil.
El Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq caen al cierre del miércoles ante el anuncio de una nueva intervención en el mercado de bonos estadounidenses por parte de Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE.UU.
Nike saldrá del S&P 500 el próximo 21 de septiembre tras perder más de tres cuartas partes el valor bursátil. Mientras Lululemon ha reportado otro trimestre de debilitamiento. Lo que deja en evidencia la decadencia por la que atraviesan los principales valores deportivos.
Wall Street arranca la sesión en rojo y prolonga la presión vendedora de la jornada anterior. El Dow Jones cae un 0,42%, mientras el S&P 500 retrocede un 0,30% y el Nasdaq Composite pierde un 0,38%. El repunte del petróleo, con el Brent nuevamente por encima de los 100 dólares, vuelve a pesar sobre el ánimo de los inversores ante el temor a un repunte de la inflación y a un escenario de tipos más altos durante más tiempo.