Inversión colosal en IA: Amazon prepara 200.000 millones y sus acciones reaccionan a la baja

El anuncio ha sacudido Wall Street y ha vuelto a poner a la IA en el centro del debate. Amazon acaba de confirmar que prepara un plan de inversión de una magnitud poco habitual incluso para las grandes tecnológicas, una apuesta que ha generado más inquietud que entusiasmo entre los inversores en el corto plazo.

La reacción ha sido inmediata. Tras conocerse los planes de gasto para los próximos ejercicios, las acciones de la compañía han llegado a caer con fuerza en las operaciones posteriores al cierre, reflejando el temor del mercado a que el ritmo de inversión supere la capacidad de generación de beneficios a corto plazo, pese al discurso optimista de la dirección.

Un salto de gasto que descoloca al mercado

La compañía prevé elevar su inversión en capital hasta los 200.000 millones de dólares en 2026, una cifra que supone un incremento muy significativo respecto a los niveles actuales y que supera con holgura las previsiones que manejaban los analistas. 

El mercado esperaba un volumen de inversión mucho más contenido, cercano a los 150.000 millones, lo que explica en parte la brusca corrección bursátil.

Este esfuerzo financiero se suma a un ejercicio ya marcado por un aumento notable del desembolso en infraestructuras. En 2025, el gasto rondó los 130.000 millones de dólares, impulsado sobre todo por la construcción de centros de datos y la ampliación de capacidad para soportar servicios avanzados de computación y análisis de datos.

La inteligencia artificial como eje estratégico

Desde la dirección de la compañía se insiste en que el movimiento responde a una oportunidad estructural. Andy Jassy, consejero delegado de Amazon, defendió que la fuerte demanda de soluciones vinculadas a la inteligencia artificial, los chips especializados, la robótica y los satélites de órbita terrestre baja permitirá obtener retornos sólidos a largo plazo sobre el capital invertido.

El mensaje, sin embargo, no ha calmado a unos inversores cada vez más sensibles al equilibrio entre crecimiento y rentabilidad. La magnitud del plan ha situado a Amazon por delante de competidores directos como Google o Microsoft en términos de inversión prevista, lo que ha incrementado el nerviosismo sobre una posible escalada de gasto en todo el sector tecnológico.

Un contexto bursátil cada vez más tenso

El anuncio de Amazon no llega en un vacío. En los últimos días, los incrementos de inversión comunicados por varias grandes tecnológicas han agitado al mercado estadounidense. 

A ello se suman las dudas sobre la disponibilidad de chips de memoria, un elemento crítico para el desarrollo de modelos avanzados de inteligencia artificial, y el impacto que las nuevas herramientas de automatización pueden tener en las compañías de software tradicionales.

Este cóctel de factores ha provocado movimientos bruscos en Bolsa, con castigos selectivos a empresas que, pese a mostrar crecimiento, elevan de forma agresiva su compromiso financiero en un entorno macroeconómico todavía incierto.

Resultados sólidos, pero sin deslumbrar

En paralelo al anuncio de inversión, Amazon presentó unos resultados trimestrales que cumplieron de forma general con las expectativas, aunque sin el brillo suficiente para compensar el temor al aumento del gasto. El beneficio neto del grupo alcanzó los 21.200 millones de dólares, una cifra muy similar a la del trimestre anterior.

Los ingresos totales crecieron un 14% interanual hasta situarse en 213.400 millones de dólares, impulsados por el comercio electrónico, la publicidad y los servicios digitales. Pese a este avance, las previsiones para los próximos meses fueron recibidas con cautela por el mercado.

AWS, el foco de todas las miradas

La división de computación en la nube, Amazon Web Services, volvió a ser el principal argumento a favor del optimismo. Sus ventas aumentaron un 24 % interanual hasta alcanzar los 35.600 millones de dólares en el último trimestre, superando las estimaciones de Wall Street y confirmando la fortaleza de la demanda.

AWS se ha convertido en el núcleo de la estrategia de inteligencia artificial del grupo. La unidad alquila capacidad de servidores a empresas que ejecutan servicios online y aplicaciones avanzadas, y es clave en la carrera por firmar grandes contratos corporativos ligados al uso de modelos de IA. 

No obstante, algunos analistas señalan que Amazon ha llegado más tarde que sus rivales al desarrollo de modelos punteros y ahora acelera para recuperar terreno.

Previsiones prudentes y ajustes internos

De cara al primer trimestre, la compañía anticipa unos ingresos situados entre 173.500 y 178.500 millones de dólares. Aunque el punto medio de la horquilla se sitúa ligeramente por encima de las previsiones del consenso, la empresa advierte de que los beneficios serán más débiles de lo esperado.

En este contexto, Amazon ha llevado a cabo recortes significativos de empleo en áreas de oficina, una medida orientada a contener el incremento del gasto operativo. 

En el último trimestre, el desembolso en capital alcanzó los 38.000 millones de dólares, claramente por encima de las estimaciones de los analistas.