
La teragnosis aún está muy poco implantada en Europa. ¿Qué supone para Atrys Health y para el Pediatric Cancer Center Barcelona posicionarse entre los pocos centros que pueden aplicarla en oncología pediátrica?
La teragnosis es todavía una técnica emergente en Europa, especialmente en el ámbito pediátrico, donde su disponibilidad es muy limitada. Para Atrys y para el Pediatric Cancer Center Barcelona (PCCB), situarse entre los pocos centros capaces de aplicarla representa un logro clínico y científico de enorme relevancia.
Por un lado, nos posiciona en la vanguardia europea de la medicina nuclear de precisión, un ámbito donde la combinación de diagnóstico molecular y tratamiento dirigido abre nuevas posibilidades para tumores complejos. Por otro, permite ofrecer a nuestros pacientes pediátricos opciones terapéuticas que hasta ahora solo estaban disponibles en centros punteros de Estados Unidos o a través de ensayos internacionales.
En el PCCB empezamos a aplicar teragnosis hace tres años y actualmente participamos en un ensayo clínico multicéntrico europeo coordinado por el Karolinska Institutet, con resultados preliminares muy prometedores. El trabajo conjunto entre Atrys SIMM y el PCCB sitúa a nuestro equipo en primera línea de un cambio de paradigma en el tratamiento oncológico infantil.
¿Qué desafíos y barreras de entrada existen hoy para que este tipo de técnicas avanzadas se extiendan más rápidamente en Europa: regulatorias, tecnológicas o de financiación?
La expansión de la teragnosis en Europa se enfrenta actualmente a varios desafíos que ralentizan su adopción. En primer lugar, existen barreras regulatorias importantes, ya que la implantación de estas terapias requiere instalaciones altamente especializadas que deben cumplir con estrictos requisitos de autorización sanitaria y de radioprotección.
A ello se suman las barreras tecnológicas: no todos los centros disponen del equipamiento necesario ni de la infraestructura que garantice la manipulación y administración segura de radiofármacos terapéuticos. También hay retos relevantes en el ámbito farmacéutico, dado que las multinacionales deben ser capaces de suministrar de manera estable los radiofármacos utilizados, algo que todavía no está completamente resuelto en muchos países europeos. Por último, el principal obstáculo probablemente sea el financiero.
Como ocurre con la mayoría de los tratamientos oncológicos altamente personalizados, los costes iniciales son elevados. La industria necesita recuperar las inversiones realizadas durante años en investigación y desarrollo, y los modelos de financiación pública en Europa aún están en proceso de adaptación para integrar estas terapias avanzadas. Todo ello provoca que la adopción de la teragnosis sea más lenta de lo que su potencial clínico permitiría. Hasta que no se alineen regulación, infraestructura, suministro estable y financiación sostenible, la expansión será gradual.

¿Podría convertirse la teragnosis en una de las líneas estratégicas del negocio de medicina nuclear de Atrys en los próximos años?
Todo apunta a que la teragnosis será uno de los pilares terapéuticos de la medicina nuclear del futuro. Las grandes compañías farmacéuticas están realizando inversiones multimillonarias y desarrollando nuevas moléculas dirigidas a múltiples dianas tumorales. Paralelamente, los oncólogos están incorporando estas terapias gracias a los excelentes resultados que están mostrando los ensayos clínicos en tumores neuroendocrinos, próstata, hueso y otras patologías.
Para Atrys, supone una oportunidad estratégica clara para aporta valor clínico diferencial, posicionar a la compañía en la oncología de precisión y completar nuestra oferta diagnóstica con una vía terapéutica innovadora.
Atrys está reforzando su actividad oncológica en Latinoamérica, especialmente en México. ¿Hasta qué punto estos nuevos modelos de medicina nuclear avanzada podrían trasladarse a esos mercados u otros países en el futuro?
La tendencia global indica que los tratamientos teragnósticos se irán implantando progresivamente en todos los países, incluida Latinoamérica, a medida que se amplíe la disponibilidad de radiofármacos y se formen equipos especializados.
En México y otros mercados donde Atrys está creciendo, existe un interés creciente por incorporar medicina nuclear avanzada, especialmente en grandes hospitales y centros oncológicos. Nuestro conocimiento, experiencia y red internacional nos sitúan en una posición idónea para acompañar este desarrollo.
Las tecnologías de imagen, como PET-TC o SPECT-TC, están adquiriendo un papel clave en el diagnóstico oncológico de precisión. ¿Cómo contribuyen estas herramientas a integrar mejor diagnóstico y tratamiento dentro de los nuevos modelos de medicina nuclear?
El PET-TC y el SPECT-TC son herramientas esenciales para los oncólogos porque permiten visualizar no solo la anatomía del tumor, sino también su actividad metabólica y molecular. Esto aporta información crítica para determinar con precisión la extensión de la enfermedad, seleccionar el tratamiento inicial más adecuado, monitorizar la respuesta, e introducir cambios terapéuticos en el momento óptimo.
En algunos casos, la especificidad de ciertos radiofármacos —como el PSMA en cáncer de próstata— permite incluso sustituir biopsias convencionales en algunos casos.
En el marco de la teragnosis, estas tecnologías son la base que permite diagnosticar, seleccionar candidatos, dosificar y evaluar el tratamiento, todo dentro de un mismo modelo integrado.

La disponibilidad de radiofármacos es un factor crítico para expandir la medicina nuclear avanzada. ¿Qué estrategias está considerando Atrys para asegurar un acceso estable a estos compuestos y acompañar el crecimiento de la teragnosis y otras áreas terapéuticas?
La colaboración con la industria farmacéutica es clave. Atrys mantiene excelentes relaciones con los principales laboratorios productores de radiofármacos, tanto en el ámbito asistencial como en el de la investigación.
Actualmente participamos en más de 30 ensayos clínicos con la industria, lo que nos permite: acceso anticipado a nuevas moléculas, capacidad de acompañar desarrollos en fases tempranas, y garantizar continuidad de suministro para nuestros centros. Además, estamos analizando estrategias de diversificación de proveedores y modelos de colaboración que aseguren un suministro estable en el medio y largo plazo.
¿Cuál será el papel de la medicina nuclear en el diagnóstico oncológico en los próximos años y en qué otros proyectos clave está avanzando Atrys en este ámbito?
La medicina nuclear será cada vez más determinante en la toma de decisiones oncológicas. La tendencia es clara: los oncólogos demandan cada vez más información funcional y molecular para personalizar los tratamientos.
Participamos activamente en comités oncológicos de hospitales grandes, medianos y pequeños, integrándonos de forma real en el recorrido del paciente. Esta colaboración multidisciplinar es fundamental para optimizar el abordaje terapéutico.

