La primera criptomoneda del mercado no ha tocado el cielo, pero casi, si tenemos en cuenta que no levanta cabeza en lo que va de año. Se acerca al equilibrio en este 2026 de la mano de varios factores con una cifra mágica: sus niveles del pasado mes de enero en los 85.000, su nivel más alto en 12 meses. Esto dicen los expertos y este es el nivel al que puede llegar Bitcoin.
Los representantes delegados o DReps de Cardano votaron en contra de Pogun, el producto DeFi de Bitcoin de Input Output, con un 64.33% de los votos.
Las bolsas europeas abren la semana al alza intentando dejar atrás el negativo comportamiento del pasado viernes, tras el cuádruple vencimiento de contratos de derivados, y aupados por el positivo cierre en Asia, las subidas en los futuros de Wall Street y las caídas en el petróleo.
Los futuros del Ibex 35 suben un 0,49% en los 19.591 puntos. Los futuros del Dax alemán suman un 0,58% en los 25.626 puntos, los del CAC 40 francés se anotan un 0,42% en los 8.089 puntos, y los del Eurostoxx avanzan un 0,69% en los 6.293 puntos.
Las posibilidades de la Inteligencia Artificial son, en este momento, casi infinitas y abarcan todo el universo corporativo y personal. Y en el ecosistema corporativo y financiero, esto se traduce en toda una amalgama de posibilidades, muchas de ellas todavía por explorar y descubrir, con sus habilidades prácticas y monetizables. En esa búsqueda, muchas empresas se quedarán por el camino. Analizamos la actualidad de la IA en el ámbito bursátil.
Hay veces que uno lee las cifras de rentabilidad de otros y piensa: oye, pues nosotros tampoco lo estamos haciendo tan mal. Un medio económico celebraba estos días que su fondo de renta variable global había ganado un 1,82% en agosto. Y hace bien. Pero ya que otros sacan pecho, no vamos a ser menos: la cartera de fondos de Estrategias de Inversión avanzó un 1,7% durante el mismo mes teniendo la mitad de la cartera en renta variable.
Michael Saylor, CEO de Strategy, ha vuelto a publicar su dominical post de “puntos naranjas de Bitcoin”. Lo que apunta a que podría realizar una nueva compra.
Mientras el desarrollo de chips y software de IA avanza a ritmo de vértigo, la capacidad de la red eléctrica para alimentarlos se revela como el gran cuello de botella. Analistas y grandes fortunas ven en el sector energético la inversión más clara y estratégica de la próxima década.
Con el petróleo presionando a la inflación, los bonos obligando a afinar las estrategias de duración, la IA poniendo a prueba la capacidad de las empresas para transformar inversión en beneficios y Europa tratando de recuperar autonomía, el mercado entra en una etapa en la que diversificar ya no significa simplemente repartir el dinero entre activos. Significa entender qué fuerzas están detrás de cada inversión y, sobre todo, qué compañías serán capaces de convertirlas en rentabilidad.
La inteligencia artificial está transformando sectores enteros, desde la programación hasta la investigación científica. Sin embargo, una de sus aplicaciones con mayor potencial para beneficiar directamente a la sociedad sigue sin ofrecer los resultados esperados: el descubrimiento de nuevos medicamentos capaces de combatir enfermedades.