El sell off es uno de los términos que más aparecen en las noticias de mercados cuando hay movimientos de caídas grandes. Para los más novatos en bolsa, aquí contamos cuáles son las claves para entenderlo bien.
El Ibex 35 abre con caídas después de que ayer Wall Street cerrara en negativo. A esto hay que sumarle los malos datos macro de China. Sin embargo, dentro del selectivo español destacan las subidas de Abengoa, que rebota tras desplomarse ayer y verse arrastrada a adelantar su cuenta de resultados. En cambio, Mapfre y Sabadell caen con fuerza tras presentar resultados.
Ayer Abengoa se desplomó más de un 7%. En aras de frenar la sangría, la compañía andaluza adelantó la previsión de sus cuentas del primer trimestre a ayer por la tarde y tomó medidas para evitar la alta especulación con su deuda. Sin embargo, la caída no cesa y su aspecto técnico se ha debilitado considerablemente.
El dólar se ha disparado este año debido a varios factores como las políticas económicas divergentes de los diferentes Bancos Centrales del Mundo y a la fortaleza de su economía.
El estratega de Estados Unidos de Morgan Stanley ha publicado una nota esta semana en la que ironiza con los expertos que llevan años anticipando una fuerte corrección de los mercados.
El director de inversiones de BlackRock cree que la falta de vigor en el gasto de los consumidores en Estados Unidos tendrá efecto en la evolución de algunas compañías cotizadas en bolsa.
Quién lo iba a decir cuando hace dos meses sufrió un desplome tremendo a causa de los malos resultados empresariales y la suspensión del dividendo. Sin embargo, Indra ha sabido resurgir de sus cenizas y vuelve a cotizar a un paso de sus máximos anuales.
El mercado español abre subiendo y reconquistando los 11.500 puntos. Ánimo en la bolsa al calor de los resultados empresariales y la aprobación del segundo plan de reformas en el parlamento griego. Además, entre los que más suben destaca Sabadell, que parece que es premiado por sus planes de salida de Metrovacesa. Mientras, el EURUSD cotiza en 1,093 dólares y la rentabilidad del bono español vuelve a caer por debajo del 2%.