El Ibex 35 ha finiquitado el año con una sesión en la que lo más destacable es que no ha pasado nada, tal y como se esperaba en el mercado. No ha habido noticias, ni volumen, ni prácticamente inversores que fuesen capaces de hacer remontar el vuelo a un índice que ha terminado con una caída anual del 2%.
Los índices de Estados Unidos comienzan la última sesión del año con dudas. Con todo, en estos niveles, casi todos principales selectivos de Wall Street van a terminar el ejercicio con alzas de más del 10%.
Finalmente 2016 se ha convertido en un buen año para algunos mercados en el mundo, como Wall Street. Pero ni todos los índices se han comportado igual ni, por su puesto, todos los valores. Es más, hay un buen grupo de compañías con las que hubiera perdido toda su inversión si hubiera comprado el día 1 de enero y las hubiera mantenido en cartera hasta hoy.
El dólar ha vuelto a ser la divisa de los países desarrollados que mejor se ha comportado en el ejercicio. La subida de tipos y la posibilidad de que la FED haya acelerado la senda de la normalización monetaria han sido algunos de los causantes de esta revalorización.
En un año de incertidumbre el oro ha vuelto a retormar su papel de activo refugio. Si hay algo que ha caracterizado a este último año ha sido la incertidumbre con la que comenzó y con la que ha continuado prácticamente los doce meses. Solo en estas últimas jornadas los mercados nos han dado un respiro que ha coincidido, casualmente con el descenso de su precio en las últimas semanas. ¿Cómo será 2017 para el metal precioso?
Creo que en España nos vamos a quedar con el Ibex 35 por encima de los 9.300 puntos. Lo es que pensando en 2017 en la renta variable española (y Europea) para 2017 en determinados sectores hay potencial.
El selectivo español comienza el último día del 2016 con descensos del 0,12% y se coloca en los 9.316 puntos. Parece que no va a ser posible que el selectivo concluya el año en positivo sin contar dividendos, aunque visto cómo ha sido el resto del año hay muchos inversores que lo han dado hasta por bueno. El cierre ligeramente en negativo al otro lado del Atlántico sigue lastrando las aspiraciones de los mercados europeos y la falta de volumen sigue haciendo bastante mella al empuje alcista.
Quizá es el momento para hacer balance y ha sido un año para grandes sorpresas como el triunfo del Brexit o de Trump que no ha tenido consecuencia en los mercados por los bancos centrales que han estado por detrás para actuar como soporte.
El selectivo español despide el 2016 con mucho mejor aspecto técnico del que se podía esperar a principios de año. Mientras los factores de incertidumbre se han esfumado momentáneamente, el gráfico ha cambiado su perspectiva y entre en 2017 con mucho mejor pie que en el mismo momento del periodo anterior.
Europa ha sido una de las grandes desilusiones de los mercados en 2016. La bolsa del viejo continente ha pasado de ser la gran esperanza de los inversores a una de las grandes sorpresas negativas. ¿Y si con el nuevo año llegara la explosión de la bolsa europea? ¿Cómo está el Eurostoxx 50 frente a su gran rival americano, el S&P 500?