El sector bancario español se encuentra cotizando con subidas después de la presentación de resultados de Banco Santander, que han sido mejores de lo que preveía el consenso de mercado. Se descuenta un escenario en el que se vea un impacto más positivo del estimado en la cuenta de resultados de las entidades durante el 2016.
 
Toda la banca está animada en la presente jornada. Y lo está merced de unos resultados de Santander que ha sorprendido al ganar durante el pasado ejercicio 6.204 millones de euros, un 4% más con respecto al 2015. Estas cuentas han estado por encima de los números proyectados por el consenso de mercado y por eso no ha extrañado que sus títulos en bolsa hayan tirado al alza con revalorizaciones que han superado el 3%.



Tanto es así que estos números han terminado por contagiar al resto de la industria bancaria que cotiza dentro del Ibex 35. Hasta Bankia, que había comenzado la sesión en rojo ha pasado a terreno negativo, para sumar hasta más de un punto porcentual con respecto a los niveles en los que cerró en la pasada jornada.

No solo queda ahí, sino que el resto de la banca, tanto de mayor como de mediana capitalización, reaccionan con subidas. En el caso de BBVA, por segunda jornada consecutiva, muestra avances, en este caso del 2%, que le acercan algo más a su resistencia más inmediata, que se encuentra ligeramente por debajo de los 7 euros. (Ver: Laboratorio de Trading de Cárpatos)



Bancos del Ibex


Con respecto a la banca mediana, sobresalen los avances de Caixabank de más del 3%, la segunda acción que más sube del conjunto de la tabla del selectivo español, mientras que Sabadell se anota más de un 2%. Todo ello, escasos días después de conocerse la sentencia sobre las cláusulas suelo que, según apuntaron las entidades afectadas, afectará a sus balances en los próximos meses con más provisiones de las estimadas.




Por su parte, Banco Popular, otro de los bancos en boca de todos en los últimos meses, consigue algo de respiro y remonta casi un 2%. Y la que menos sube es Bankinter que, pese a rebotar en torno a medio punto porcentual, vuelve a acercarse a sus niveles de máximos históricos. Todo ello, por el ánimo que, efectivamente, han provocado los resultados anuales de Santander a los operadores.