
Los futuros ligados al índice DOW JONES bajan un ligero 0,02% hasta los 49.598,20 puntos, mientras que los del S&P 500 bajan un 0,11%, en 7.390,60 puntos. Los futuros del NASDAQ 100 bajan un 0,13% hasta los 29.195,70 puntos.
Wall Street viene de una sesión positiva el pasado viernes, en la que los inversores encontraron apoyo en un informe de empleo que mostró un mercado laboral más sólido de lo previsto: se crearon 115.000 empleos en abril, más del doble de los 55.000 previstos. El Dow sumó un ligerísimo 0,02%, mientras que el S&P 500 subió un 0,84% y el Nasdaq un 1,71%.
Con este repunte, el S&P 500 y el Nasdaq subieron un 2% y un 4%, respectivamente, en la semana, acumulando seis semanas consecutivas de ganancias, algo que no ocurría desde 2024. El Dow subió un más modesto 0,2% en la semana, sumando su quinta semana en positivo de las últimas seis.
De momento, Wall Street está sabiendo navegar las incertidumbres relacionadas con la guerra de Irán, y eso que las esperanzas de que el conflicto se resuelva de una vez por todas y se reabra el estrecho de Ormuz parecen difíciles a corto plazo. Ayer mismo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió de que el conflicto con Irán “no ha terminado”. “Aún hay material nuclear, uranio enriquecido, que debe ser retirado de Irán”, declaró Netanyahu el domingo en una entrevista para el programa ‘60 Minutes’ de la CBS. “Aún hay plantas de enriquecimiento que deben ser desmanteladas, aún hay grupos afines que Irán apoya, aún hay misiles balísticos que pretenden producir… hay mucho trabajo por hacer”.
Mientras, Irán enviaba este fin de semana una nueva propuesta a los negociadores estadounidenses en la que hacía hincapié en la necesidad de terminar la guerra en todos los frentes y levantar las sanciones contra Teherán, según informó la agencia de noticias semioficial iraní Tasnim, citando una fuente informada. En respuesta, Trump publicó en Truth Social que no le gustaba la respuesta de Irán, y la calificó de “¡TOTALMENTE INACEPTABLE!”.
Hoy los precios del petróleo vuelven a subir al calor de estas noticias, con los futuros del West Texas Intermediate avanzando un 2,30% hasta los 97,62 dólares por barril. El crudo brent de referencia internacional sube un 2,27% hasta los 103,58 dólares por barril. El cruce entre el euro y el dólar se sitúa en los 1,1769 dólares por cada moneda única.
No obstante, algunos analistas prevén que los mercados estadounidenses se mantengan resilientes a pesar de la incertidumbre. “La economía podría desacelerarse ligeramente con respecto a su trayectoria anterior, debido a la guerra con Irán y al consiguiente shock del petróleo”, cree Rick Rieder, de BlackRock. Sin embargo, “existen muchos componentes estructurales de mayor envergadura que deberían mantener la economía en general en mucho mejor estado de lo que muchos esperan”.
Esta semana la agenda macroeconómica traerá la publicación de los índices de precios al consumidor (IPC) y al productor (IPP) de abril, que podrían ofrecer información valiosa sobre el impacto de la guerra en la evolución de los precios. Este lunes, la única referencia relevante será el dato de ventas de casas de segunda mano.
A tener en cuenta también que este jueves el presidente de EEUU, Donald Trump, iniciará su esperada visita oficial a China. Aunque no faltarán temas relevantes sobre la mesa en esta visita, entre ellos las relaciones comerciales o la situación de Taiwán, es previsible que la guerra en Oriente Medio se lleve la mayor parte de los titulares.
En el ámbito empresarial, la temporada de resultados está ya muy avanzada. Hasta el cierre de la semana pasada habían presentado cuentas casi un 90% de las compañías del S&P 500. El saldo es positivo, de momento, con un incremento del beneficio por acción de un26,0%, frente al 14,4% esperado antes de la publicación de la primera compañía, según los cálculos de los analistas de Bankinter. En el trimestre pasado (4T 2025) el beneficio por acción aumentó un 14,1%, frente al 8,8% esperado.
Esta semana los inversores contarán con los informes trimestrales de compañías como Under Armour o Cisco Systems. El gran pez gordo que queda por presentar sus cuentas es NVIDIA, que no saltará a la palestra hasta el próximo 20 de mayo.
En la renta fija, las rentabilidades de los bonos arrancan la semana al alza. El rendimiento del bono a diez años sube dos puntos básicos hasta el 4,3863%, mientras que el bono a dos años paga un 3,9202%.

