Sacyr acabó 2015 con un beneficio neto de 370 millones de euros en 2015, lo que supone multiplicar por diez los 33 millones de euros obtenidos en 2014 gracias, fundamentalmente, a las plusvalías por la venta de Testa.
El beneficio neto atribuible de ACS creció un 1,1% hasta los 725 millones de euros, a pesar de que recogen los impactos por la menor contribución del área de Servicios Industriales por la ya mencionada venta de activos de energía renovable.
Los mercados financieros pasan por un periodo difícil, con preocupaciones respecto a que EEUU pueda entrar en recesión. Al respecto los datos de ventas y empresariales, exportaciones y producción industrial indican mayor probabilidad de recesión, pero aún muy por debajo de zona de peligro.