El mercado estadounidense se prepara para abrir la semana al rojo vivo, a imitación del resto de parqués intencionales y con el comienzo de la temporada de presentación de resultados del segundo trimestre, por cortesía de Alcoa, sobre la mesa. Los futuros del Dow Jones se dejan un 0,46% hasta los 12.668 puntos, los del Nasdaq un 0,30 y los del S&P 500 un 0,47%. En el mercado de divisas, el euro-dólar recupera los 1,23 dólares.
El mercado se pone traje rojo mientras espera las conclusiones de la cumbre del Eurogrupo y, antes incluso de que éstas lleguen, el Ibex 35 pierde el soporte de los 6.700 puntos.
La confianza del inversor español sigue sin tocar fondo. De acuerdo con los resultados de la encuesta que elabora trimestralmente J.P. Morgan AM, el índice se situó en -4,94 puntos entre abril y junio, marcando un nuevo mínimo histórico por segunda vez consecutiva
El mercado español abre plano, a la expectativa de lo que pueda salir hoy de la reunión del Eurogrupo, encuentro en el que se podría concretar la ayuda financiera a la banca española, así como las directrices de la unión bancaria europea. El Ibex 35 cede un ligero 0,04% 6.735 puntos. Calma tensa en la renta variable y, en la renta fija, la prima de riesgo no cede, sube a 567 puntos, con el interés del bono español a 10 años por encima del 7%. En el mercado de divisas, el euro sigue debilitándose hasta los 1,229 dólares.
La asamblea general ordinaria y extraordinaria de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) para la aprobación, entre otros asuntos, de la amortización de las cuotas participativas por un valor de cero euros.
El sentimiento del mercado volverá a estar dominado esta semana por los últimos acontecimientos en la crisis europea y la relajación de la política monetaria de los principales bancos centrales, con las citas principales al respecto de la crisis europea en la comparecencia de Mario Draghi en el Parlamento Europeo y las reuniones del Eurogrupo y Ecofin.
Hoy era un día clave por una parte subastas, por otra el BCE. Pues bien aún con el Banco de Inglaterra y su inyección de 62.000 millones de euros en una nueva línea de liquidez, las actuaciones del BCE son desilusionantes, dejan nuevamente a los periféricos a las fuerzas del mercado.