Se espera que el resto del año depare volatilidad. La profunda fragmentación del orden mundial alterará los flujos de intercambios comerciales y de capitales, lo que hará que la diversificación sea esencial. Los mercados emergentes y una selección de activos alternativos parecen atractivos.
En uno de los últimos encuentros organizados por Estrategias de Inversión, en esta ocasión en Valencia, las gestoras de fondos BNP Paribas AM y Fidelity International, se juntaron con profesionales de A&G, Andbank, Singular Bank, ATL Capital, Santander PB, para hablar sobre alternativas para las carteras, poniendo el foco en aquellos vehículos y sectores más eficientes y más adecuados para acceder al mercado, sin olvidar también el comportamiento de los mercados y de los activos financieros en el entorno actual
La gestión pasiva sigue ganando terreno en las carteras, impulsada por la incertidumbre macroeconómica y el auge de temáticas como la inteligencia artificial, los dividendos sostenibles o la defensa. En un encuentro con expertos del sector, organizado por Estrategias de Inversión, se debatió sobre el papel de los ETFs en este entorno volátil, las oportunidades a largo plazo y el necesario equilibrio entre rentabilidad, ética y diversificación.
En nuestro espacio de “Desayunos Táctica y Estrategia” esta vez ponemos el foco en la tecnología. Un sector que lleva unos meses en duda y ha hecho saltar las alarmas a los inversores, pero ¿debemos seguir teniendo en cuenta este sector en las carteras? Charlamos sobre ello con Pilar García-Germán, Sales Associate Director de Fidelity International; Raquel Blázquez, Directora de Inversiones de Banca Privada de Ibercaja; y María Seco, Directora de Renta Variable Internacional en España de BBVA AM.
El sector consumo es uno de los tantos que se ha visto afectado en este inicio de 2025 debido al complejo panorama que tenemos actualmente con unos aranceles que están marcando el ritmo de los mercados. Aún así, este sector puede ser muy importante para la recuperación de las carteras con una diversificación que va a ser esencial para la rentabilidad de ellas. Hablamos de todo ello con Victoria Torre, Responsable de oferta digital en Self Bank; Silvia Merino, Sales Manager Iberia de Fidelity International; y Patricia López, directora de distribución en Iberia de GAM Investments.
Fidelity International nos da sus consejos sobre cómo afrontar la volatilidad en los mercados. Entre otras cosas, incluye cifras sobre qué supone perderse los días de mayores ganancias del mercado
En un contexto marcado por la incertidumbre, la volatilidad y nuevos movimientos geopolíticos como los anuncios arancelarios de Donald Trump, Fidelity analiza las claves que marcarán la inversión en 2025. Silvia Merino, sales manager de Fidelity International desvela por qué abandonar el mercado podría ser un error y cómo su estrategia market neutral busca blindar las carteras ante un escenario cambiante, con enfoque en descorrelación, control de riesgos y rentabilidad consistente.
La preocupación por los efectos negativos de los aranceles, los decepcionantes datos económicos de EE. UU. y los estímulos fiscales en Europa y China han provocado una rotación en los mercados mundiales en las últimas semanas, alejándose de EE. UU. y acercándose a Europa y los mercados emergentes. Los inversores han estado recogiendo beneficios en las Magníficas 7 (Mag 7), que han bajado un ~10% desde su máximo de diciembre (a fecha de mediados de marzo), con las tecnológicas de pequeña y mediana capitalización registrando su mejor comportamiento frente a los nombres del sector de gran capitalización desde 2022
Los nuevos aranceles de EEUU dan el golpe de gracia a la globalización. Los mercados han subestimado su magnitud y, a consecuencia de ello, existen riesgos sustanciales para el crecimiento mundial.
Tan solo el 61% de los inversores profesionales encuestados afirma estar preparado financieramente para unos ciclos de vida más largos. El 57% cree que existen soluciones suficientemente buenas en el mercado para satisfacer las necesidades de inversión derivadas del aumento de la esperanza de vida. Más de la mitad de los inversores prevé aumentar las exposiciones a renta variable y activos no cotizados con vistas a prepararse para unos ciclos de vida más largos durante la jubilación