Hace apenas unos meses, Mario 'whatever it takes' Draghi, nos presentaba su informe sobre la competitividad de Europa. El hombre que sacó el armamento de destrucción masiva contra los especuladores anti euro nos daba ahora la receta mágica: necesitamos 800.000 millones de euros para no quedarnos atrás en la carrera tecnológica, industrial y verde. Hace falta cerca de un billón de inversión para que el Viejo Continente no se convierta en un parque temático de su glorioso pasado mientras EE.UU. y China se reparten el futuro.
Ripple ha tenido unos últimos movimientos agresivos de su valor y los expertos invitan a tomar cautela sobre la criptomoneda.
El Índice General de Producción Industrial (IPI) retrocede un 1% en enero respecto al año anterior, según el INE, tras el aumento de diciembre.
El PIB de la Eurozona se ralentizó al 0,2% en el último trimestre de 2024, con una revisión al alza de una décima sobre el dato anterior, según Eurostat.
Apertura con muchas dudas para las plazas bursátiles del Viejo Continente con la vista puesta en esos cambios de opinión y la irregular política arancelaria sobre México y Canadá de Donald Trump y su efecto en las compañías europeas, tras un nuevo batacazo en Wall Street, con el dólar a la baja y la indecisión del petróleo tras la caída de las importaciones en China.
Los futuros del Ibex 35 bajan un 0,03% en los 13.160 puntos. Los del DAX alemán restan un 0,22% en los 23.225 puntos. Los futuros del CAC 40 francés se dejan un 0,13% en los 8.179 puntos, y los del Eurostoxx retroceden un 0,75% en los 5.493 puntos.
Charles Hoskinson, fundador de Cardano, ha quedado sorprendido por dos. Es que ADA ha sido propuesta para la reserva nacional de criptomonedas de EE.UU. sin una consulta previa y ha sido excluido de la próxima Cumbre de Criptomonedas de la Casa Blanca.
Lo sucedido en Estados Unidos desde la asunción del segundo mandato de Donald Trump ha influenciado en el precio de Bitcoin. Pero esta manipulación podría estar llegando a su fin e impulsar hacia un nuevo máximo histórico.
Los precios del petróleo se encuentran bajo una fuerte presión bajista, en zona de mínimos de los cuatro años. Una situación que puede suponer un problema para los planes de Trump de “perforar, perforar y perforar”.
El Banco Central Europeo cumple con lo establecido y baja los tipos de interés por sexta vez, la quinta además consecutiva, en 25 puntos básicos tal y como esperaba el mercado, de forma que los deja en el 2,5% en su facilidad de depósito. Además publica previsiones para la eurozona con subida de la inflación y bajada del crecimiento frente a las estimaciones de diciembre. La presidenta Lagarde destaca que existe una gran incertidumbre y señala que los riesgos están por todas las partes.