La inflación ya está aquí. El Índice de Precios al Consumo (IPC) aumentó un 0,9% en mayo respecto al mes anterior y hasta un 2% en tasa interanual, lo que supone su nivel más alto desde abril de 2017. Esta subida se debe al encarecimiento de los carburantes y la electricidad, según el indicador adelantado publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) este martes. El IPC encadena 21 meses de alzas consecutivas.

Aunque todavía no se conoce el IPC subyacente, que mide el encarecimiento de los precios sin contar carburantes y alimentos frescos, este 2% es significativo, ya que en Alemania la inflación también se aceleró en mayo hasta un 2,2% en tasa interanual. En la Eurozona el porcentaje se eleva hasta el 1,9%, cerca del objetivo del 2% que tiene entre ceja y ceja el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, para empezar a ir ‘deshojando la margarita’ de los tipos de interés.

“En Alemania, la inflación está en el 2% y Alemania juega un papel clave en la toma de decisiones del BCE. En el caso de España pasa del 1,6% al 2,2% por el peso del petróleo. En el IPC subyacente todavía no estamos viendo un tensionamiento, pero como la presión del crudo continúe va a llegar indirectamente a la subyacente, por lo que habrá presiones y se hablará de subidas de tipos. Me preocupa la inflación, porque una subida de tipos para países con turbulencias como España o Italia conlleva problemas”, apunta Miguel Ángel Bernal, profesor de la Fundación de Estudios Financieros.

 

 

A pesar de que el alza de la inflación puede llevar a que la normalización monetaria del BCE empiece a coger ritmo, Draghi mantiene hasta ahora la serenidad y no va a a hacer nada que empeore la recuperación de la Eurozona. Pese a ello, los ‘halcones’ del Bundesbank pueden influenciar al siguiente candidato a presidir al BCE, que todo parece indicar que será Jens Weidmann, el presidente actual del Bundesbank.

Países como Grecia con una deuda pública del 178,6%% sobre su PIB, Italia con un endeudamiento del 131,8%, Portugal con una tasa del 125,7%, Chipre, Bélgica o España con una deuda del 98,3% están llamado a pasarlo mal cuando el BCE empiece a elevar el coste del dinero y a retirar la compra de activos. Un ‘cóctel’ agitado con alzas del crudo que empeora la perspectiva para las economías periféricas del Viejo Continente.

Sin embargo, más allá de la macroeconomía la primera consecuencia directa para muchos ahorradores es que sus inversiones pierden dinero. El temido ‘fantasma’ de la inflación se come el patrimonio y más en un país en el que sólo un 6% de los planes de pensiones consiguen una rentabilidad superior al 2%. En concreto, de los 1.199 fondos de pensiones que se comercializan en España, sólo 71 acumula un retorno superior a la inflación en lo que va de año, según los datos que recoge la firma de análisis Morningstar.

El plan de pensiones más rentable en lo que va de año es el BBVA Telecomunicaciones con una rentabilidad del 9%, mientras que acumula retornos del 10% a tres años y del 15,8% a cinco años. La entidad describe el producto como un fondo que “invierte más del 75% en activos de renta variable, pertenecientes principalmente, al sector de las telecomunicaciones y las nuevas tecnologías. El fondo podrá invertir más de un 30% en otras divisas distintas al euro”. Otro plan destacable es el Metavalor Pensiones con un retorno en el acumulado del año del 6,7%, expuesto a la renta variable global; el CaixaBank Renta Variable USA consigue cifras del 5,7%% y el BBVA Protección 2035 un 5,7%, siendo un fondo de pensiones garantizado.

Entre los peores productos se puede citar al Talento Futuro de Novo Banco con una pérdida patrimonial del 18,8%, el Uniplan Protección 2024 II de la gestora de Unicaja, que se deja un 8,8% en lo que va de 2018 y el plan de Bankia Protegido Renta Premium en el -6%.

Cumple un 34% de los fondos de inversión

La situación tampoco es muy boyante en los fondos de inversión expuestos a la renta variable nacional. En el caso de los fondos, se comercializan 164 productos de este estilo en España y de ellos 56 consigue batir a la inflación con una rentabilidad superior al 2%. Es decir, el 34% de los fondos de bolsa española entierra al ‘fantasma’ del IPC.

Los gestores tienen, en este sentido, el consuelo de que el Ibex 35 cae en el año un 5,8%. Un 5,2% en el mes de mayo por todos los acontecimientos políticos que se han sucedido desde la crisis institucional de Italia, la moción de censura del PSOE y la guerra comercial emprendida por Donald Trump contra China, la Unión Europa o Irán. No así, el Ibex Small Cap que consigue un alza del 13,5% y un retorno del 1,6% en el caso del Ibex Medium Cap.

 

 

El mejor producto en lo que va de año es el Magallanes Iberian Equity con un alza del 8,4% en 2018, del 15,4% en los últimos doce meses y del 14,5% anualizado a tres años. Precisamente, la gestora ‘value’ que lidera Iván Martín anunció el 24 de mayo que cerraba al fondo a nuevos partícipes al darse "las circunstancias que nos obligan a controlar el tamaño de la estrategia en defensa de la personalidad y rentabilidad de la misma y, por tanto, de todos sus partícipes". El patrimonio del fondo se acerca a los 500 millones de euros.

Le siguen de cerca el Gesconsult Renta Variable con una rentabilidad acumulada del 8,2% y el Okavango Delta de Abante, que gestiona José Ramón Iturriaga, en el 7,5%.