El tamaño importa. O al menos eso es lo que se ve en los índices bursátiles de empresas de pequeña capitalización. El Russell 2000 de Estados Unidos se sitúa en máximos históricos y se anota un alza del 20,5% en los últimos doce meses y cerca de un 6% en lo que va de año, subidas mayores de las que protagonizan el Dow Jones o el S&P 500.

Es el índice que veo más interesante de EEUU, hemos visto esa superación de la resistencia del nivel de los 1609,2 puntos, que era el nivel de cierre que teníamos el día 23 de enero y me parece interesante porque la fortaleza de la economía de Estados Unidos, junto con la reforma fiscal de Trump, beneficia más a las pequeñas y medianas empresas que a las empresas grandes, que son mayoritariamente exportadoras. El hecho de que el negocio de estas empresas esté en su mercado nacional les beneficia. En este sentido, si nos fijamos en el gráfico me atrevería decir que tendríamos una siguiente referencia en el entorno de los 1.723 puntos”, comenta Sergio Ávila, analista de mercado de IG.

El Russell 2000, de hecho, es el índice que más se ha beneficiado de la ‘era Trump’, aunque lleva tiempo siendo un índice atractivo por las alzas que consigue. En 2017 cerró con una subida del 14,65%, el 2016 con una revalorización del 21,3% y en 2013 terminó con un espectacular ‘rally’ del 38,8%. Por componentes, al ser tan amplio hay subidas cercanas al 50% y números rojos que asustan, por lo que se recomienda estudiar con detenimientos cada compañía.

 

 

La apreciación del dólar en los últimos días también es un factor que les beneficia a este tipo de empresas. De hecho, sus máximos han llegado acompañados de los máximos anuales del Dólar Index y de la quinta semana consecutiva de caídas en el euro (1,1749 $).

Más allá de las empresas de pequeña y mediana capitalización de Estados Unidos, en España también hay auténticas ‘joyas’ como demuestra el hecho de que otro año más el Ibex Small Cap es el mejor índice del parqué nacional y además consigue una rentabilidad tres veces superior a la que consigue su homólogo estadounidense, un 18,25% frente al 0,25% del Ibex 35, el 3,3% del Ibex Medium Cap o el 2,6% del Ibex Top Dividendo. En 2017, este índice cerró con unas ganancias acumuladas del 29%.

En el índice, formado por 30 compañías, hay hasta cinco empresas que consiguen alzas superiores al 30% en lo que va de año, con Solaria a la cabeza con un alza del 185%, seguido por Ercros con el 56,5%, Almirall con el 40,8%, Europac en el 34% y Ence en el 33,5%.

 

 

“En el gráfico semanal de velas japonesas, la tendencia es alcista. A finales de 2012, hizo mínimos en los 0,270 euros, que le ha servido de soporte. En este punto, ha formado un suelo y ha rebotado al alza. En cinco años se ha revalorizado un 1.736%. Ha encontrado resistencia en los 5,04 euros y se ha frenado la subida. En gráfico diario se ha estado moviendo en una zona lateral durante el mes de abril”, explica Isidro Fornells, director del Centro de Formación de Traders.

Fondos de ‘chicharros’ 

Entre los fondos de inversión también hay gestores que han visto en este tipo de compañías un filón para batir a los índices principales. El fondo más conocido de esta categoría es el Santander Smalls Caps que gestiona Lola Solana, que es el mejor producto de bolsa española en los últimos cinco años con una revalorización anualizada del 17%.

En lo que va año el Mediolanum Smalls & Mid Caps se revaloriza un 10,95%, lo que le sitúa como el cuarto fondo más rentable por detrás del Abante Spanish Opportunities, el Gesconsult Renta Variable y el Okavango Delta que gestiona José Ramón Iturriaga, gestor de Abante.

“Si se analizan las pequeñas y medianas empresas como una clase de activo frente a las grandes compañías podemos ver que a largo plazo las pequeñas y medianas compañías han tenido un mejor rendimiento especialmente en momentos de crecimiento o recuperación de mercado.  Dado que los datos macroeconómicos de la Eurozona son muy positivos hasta 2018, seguimos confiando en las pequeñas y medianas empresas frente a las grandes compañías”, apunta Quentin Hoareau, analista de la gestora francesa Mandarine Gestion.

El analista comenta que el principal riesgo cuando se invierte en ‘chicharros’ es la falta de liquidez. “Cuando los mercados caen, todo el mundo quiere vender al mismo tiempo, hay una gran presión sobre el precio de la acción y esa es la razón por la que somos muy cautos con la liquidez de las acciones y de las acciones en las que invertimos”, subraya.