Pérdidas generalizadas en la renta variable europea donde varios focos centran hoy todas las miradas: en España, el cambio de gobierno no logra romper con una tradición de caídas en la bolsa en el día postelectoral; y mientras la banca francesa se resiente ante el acecho de Moody´s que ha puesto en duda la solvencia de su deuda una vez más. La prima de riesgo española no logra contenerse y sigue aferrada a la horquilla entre los 450-470 puntos básicos esta mañana.
La agencia de calificación Fitch señaló hoy en un informe que, si la crisis financiera se agrava, los bancos de la zona euro pueden verse forzados a rebajar el apoyo a sus filiales en los países del centro y este de Europa.
El Euríbor, principal indicador al que están referenciadas las hipotecas en España, ha bajado dos milésimas en tasa diaria estableciéndose en el 2,029%.
La agencia de calificación no cesa en su empeño de poner nerviosos a los inversores europeos. Si S&P 'se confundió' hace unos días cuando lanzó una rebaja sobre la deuda gala que finalmente no fue, ahora es Moody´s la que advierte: el repunte de la prima de riesgo pone en peligro la capacidad de financiación francesa.
El selectivo español abre en negativo. El cambio de gobierno no vira las tornas del mercado, aunque la prima de riesgo se suaviza hasta los 445 puntos básicos. El Ibex 35 abre con una caída del 0,35% en los 8.281 puntos, aunque no pierde los soportes. En el mercado de divisas el euro cede a los 1,35 dólares y, en el de materias primas, el barril de brent baja a 107,53 dólares.
La prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos españoles a diez años respecto a los alemanes se ubicaba hoy por encima de los 445 puntos básicos, con un interés superior al 6,4%.
Tregua de la bolsa madrileña en el día de la resaca electoral. Nuestro selectivo rebota más de un 1% lo que le devuelve por encima de los 8.400 puntos. Europa, por el contrario, cede en la preapertura ignorando los cambios en España y, mientras, la prima de riesgo amanece contenida en los 450 puntos básicos. El euro aguanta en el 1,35 a la espera de lo que pueda suceder en el viejo continente, aunque el Nikkei ya anticipa recortes en las bolsas occidentales.