La compañía farmacéutica estadounidense no levanta cabeza en lo que llevamos de año, tras su fuerte revalorización el año anterior que a decir de muchos expertos agota su recorrido si la compañía fía su futuro solo al desempeño y ventas de la vacuna mientras el mundo espera que la pandemia se convierta en este 2022 en epidemia y los expertos alerta sobre la continua inoculación de nuevas dosis.
Los principales índices de Wall Street caen después de firmar ayer una sesión con gran volatilidad en la que el Dow Jones tuvo una caída de más de 1.100 puntos aunque consiguió cerrar en positivo. A estas horas, el S&P500 cede un 1,44%, hasta los 4.346,50 puntos, el Dow Jones cede más de un 1%, sobre los 33.989,15 puntos y el Nasaq cede un 1,69%, sobre los 13.629,88 puntos. El Russell 2000 se mantiene en positivo y, con subidas de más del 2%, abre en los 2.033,51 puntos.
Así lo ha advertido el jefe antimonopolio estadounidense, Jonathan Kanter del Departamento de Justicia, sobre aquellos acuerdos que reduzcan la competencia dominando gran parte del mercado.
Las criptomonedas se han impulsado a la baja ante el miedo al endurecimiento de las políticas monetarias de la FED y la orden ejecutiva de Biden sobre las mismas.
La compañía de semiconductores se prepara para confesar sus cuentas ante el mercado mientras los analistas no esperan un gran recorrido para sus resultados. De momento con un año lateral, mientras el mercado se pregunta por el año transcurrido tras la vuelta de su CEO Pat Gelsinger.
Este martes y miércoles se reúne la Reserva Federal de Estados Unidos en pleno descenso de Wall Street. El mensaje que lance el banco central estadounidense el miércoles, cuando comparezca su presidente Jerome Powell, será clave en un momento en el que el Nasdaq y el S&P 500 han entrado ya en territorio de corrección y el Dow Jones acumula siete días consecutivos de caídas.
El giro de la inversión en crecimiento hacia la inversión en valor le va restando puntos a Cathie Wood y Warre Buffett se encuentra camino a superarla.
Nueva demanda contra Google por parte de Washington y otros dos estados de EE.UU. por engañar a los usuarios al desactivar el seguimiento de ubicación.