Los principales índices europeos abren este lunes con signo mixto en una sesión en la que la agenda macro incluye publicación de los PMI manufactureros de abril de la Eurozona y sus principales economías. Los futuros de Wall Street con signo mixto, petróleo a la baja y, en el punto de mira, nuevamente la geopolítica.
Los futuros del Euro Stoxx 50 subían 16 puntos, un 0,27%, y los del índice alemán DAX sumaban 53 puntos, un 0,22%. Los futuros del Ibex 35 sumaban 56,5 puntos (un +0,32%) hasta los 17.872,50 puntos.
Durante años, los bancos centrales han comprado oro a mansalva. Desde las sanciones a Rusia, con la desvinculación del dólar y la poca fe en la moneda fiat y los déficits y deudas tremendos, las compras de oro se han disparado. Pero ahora parece que empiezan las ventas.
El crypto analista Michael van de Poppe ha puesto en dudas el ciclo de cuatro años de Bitcoin y cuestiona si este sigue siendo valido.
La incertidumbre geopolítica no ha impedido que los mercados sigan cerca de máximos, alimentando el debate entre quienes temen entrar tarde y quienes no quieren perderse nuevas subidas. En este contexto, los expertos recuerdan la importancia de mantenerse invertido, diversificar con fondos y ETFs y buscar oportunidades selectivas en Europa, divisas, renta fija alternativa y sectores con potencial de crecimiento.
Tal vez me falle la memoria, pero no recuerdo otro episodio como el vivido con las hipotecas en España en los últimos meses.
Semana de resultados y semana de previsiones para el largo plazo en bolsa. Tras las grandes cuentas de algunas compañías, los bancos de inversión están ofreciendo sus precios objetivos a largo plazo de estas empresas españolas en bolsa.
El Evangelio tiene muchas parábolas y enseñanzas que son muy útiles para la vida ordinaria. Además del mensaje para quien tenga fe, los textos están plagados de perlas y el sentimiento del consumidor es objeto ahora de una de ellas.
El último enfrentamiento entre Red Eléctrica y las compañías eléctricas, tras el apagón, ha vuelto a poner el foco en el sistema eléctrico español. Como siempre, cruce de reproches y escaqueo de responsabilidades: unos apuntan a la generación, otros a la red. El regulador observa, el Gobierno pide explicaciones… y todo queda en una discusión técnica que apenas roza el problema real y que, por supuesto, deja al ciudadano fuera del debate. Mientras tanto, en las casas, la transición energética se gestiona con regletas, ladrones y una cierta fe en que aquello no salte por los aires.
La carrera global por dominar la inteligencia artificial está provocando un fenómeno cuanto menos interesante: los profesionales más destacados en la materia están abandonando las grandes compañías como Meta, Google o OpenAI para lanzar sus propios proyectos.