La Comisión británica de la Competencia (CC) pidió hoy al gestor aeroportuario BAA, propiedad del grupo español Ferrovial, la venta de los aeropuertos londinenses de Gatwick y Stansted, y uno en Escocia, Glasgow o Edimburgo, porque los problemas de competencia perjudican a pasajeros y aerolíneas. En un informe final sobre los siete aeropuertos operados por BAA, la CC puntualizó que el gestor deberá vender los tres aeropuertos en un periodo de dos años, empezando por Gatwick, siguiendo por Stansted, y por último Edimburgo o Glasgow.
La Comisión dejó claro que será BAA la que decida cuál de los dos aeropuertos escoceses pondrá a la venta.

En respuesta a este informe -destinado a garantizar la competencia-, BAA señaló en un comunicado que considerará la petición de la Comisión de la Competencia en detalle antes de decidir cómo responderá.

El pasado agosto la CC ya había solicitado en un documento preliminar a BAA que vendiera tres de sus siete aeropuertos, dos en Londres y uno en Escocia.

BAA puso a la venta el pasado septiembre el de Gatwick (sur de Londres), por cuya compra, por un precio estimado de unos 1.800 millones de libras (unos 2.034 millones de euros), se han interesado diversas compañías internacionales.

Al fundamentar su decisión, la Comisión señaló hoy que ha tenido en cuenta las importantes pruebas recibidas en los últimos dos años de BAA, las aerolíneas, la Autoridad de Aviación Civil (CAA) y muchas partes interesadas sobre la situación de la competencia.

La CC halló problemas de competencia con efectos adversos para los pasajeros y las aerolíneas en los siete aeropuertos gestionados por BAA -Heathrow, Gatwick y Stansted (Londres); Southampton (sur de Inglaterra), y Edimburgo, Glasgow y Aberdeen (Escocia)-.

Los tres aeródromos deberán venderse a distintos compradores y, si el tiempo facilitado para ello no se cumple, la Comisión se reserva el derecho de designar a un fideicomisario independiente para que lleve a cabo la venta, agregó.

En el informe de la CC divulgado hoy, el presidente de la investigación sobre los aeropuertos de BAA, Christopher Clarke, señaló que la única manera de atender los efectos perjudiciales que la falta de competencia tiene en pasajeros y aerolíneas era pedir al gestor la venta de Gatwick y Stansted y uno en Escocia -Glasgow o Edimburgo-.

"Cada uno operará bajo una propiedad distinta a la de los otros aeropuertos de BAA. Reconocemos que al utilizar nuestros poderes de esta manera tendremos un impacto significativo en el negocio de BAA. No obstante, dada la naturaleza y el alcance de los problemas de competencia que hemos encontrado, no consideramos que medidas alternativas, tal como la venta de sólo uno de los aeropuertos de Londres o una mayor regulación, sean suficientes", resaltó Clarke.

"Confiamos -agregó- en que la venta de estos aeropuertos traerá importantes beneficios para los pasajeros y las aerolíneas".

Tras conocerse la decisión final de la Comisión, BAA indicó que el gestor "acepta la necesidad de un cambio" y resaltó que, tras una reorganización para mejorar el servicio al consumidor y "habiendo empezado la venta de Gatwick, BAA ya está cambiando".

"No obstante, creemos que el análisis de la Comisión es defectuoso y sus remedios pueden ser poco prácticos en las actuales condiciones económicas", puntualizó BAA en una nota remitida hoy a la Bolsa de Valores de Londres.

El consejero delegado de BAA, Colin Matthews, dijo hoy que se trata de "un informe muy extenso y necesitamos estudiarlo en detalle. No es cuestión de si estamos de acuerdo o no con el análisis de la Comisión de la Competencia, también es cuestión de ver si es práctico vender tres aeropuertos en las (condiciones) actuales, extraordinarias y duras.