Los inversores de Wall Street recogen beneficios, en sintonía con las bolsas europeas. Tras la borrachera de subidas de la semana pasada, ahora llega la resaca y las caídas, especialmente en los bancos, a la espera de que mañana la Fed haga públicas sus decisiones de política monetaria. El Dow Jones se deja un 0,73% hasta los 12.095 puntos, el S&P 500 un 1,11% y el Nasdaq un 1,24%. Además, el índice tecnológico pierde mayor terreno por culpa de Intel.
La situación por la que atraviesan las cuotas parcipativas de la Caja de Ahorros es incomprensible para muchos analistas e incluso para el propio Banco Sabadell, cuyo presidente aseguraba que tenían un valor cero, aunque no le correspondía a él retirarlas del mercado.
El panel de consenso de la Fundación de Cajas de Ahorro ha rebajado su previsión de crecimiento para España de cara al próximo año al 0,2% desde el 1% de las previsión anterior. Se trata de una cifra inferior a la que prevén los organismos internacionales y el propio Gobierno.
Nueva York se va de compras navideñas para aprovechar el duro trabajo del pasado viernes. Los futuros de los tres principales índices figuran en negativo adventurando una apertura bajista en el entorno del punto porcentual. Las posibles compras del sector privado priman en una jornada carente de datos y ante el discurso de esta semana de la Reserva Federal. El BCE, siguiendo la estela de los inversores estadounidenses, ha salido de comprar para minimizar riesgos ante la subasta italiana de esta mañana.
La actividad en el sector de Private Equity (PE) ha vuelto a la normalidad gracias a que el número de desinversiones completadas en 2010 y la rentabilidad de dichas operaciones ha crecido con respecto a los dos años anteriores. Así se desprende de la sexta edición del estudio de Ernst & Young, Return to Warmers Waters.
Eduardo Faus, analista de Renta 4, comenta técnicamente la situación del Banco Sadadell tras conseguir la adjudicación de la Caja de Ahorros del Mediterráneo.