Se espera una apertura alcista en Wall Street coincidiendo con algo de debilidad en el dólar que puede animar a las petroleras y buena recepción por los inversores de la aprobación de los planes de capital de todos los bancos importantes de EEUU por la FED. El problema lo tenemos en las ventas minoristas que no apoyan la visión de que el consumo interno pueda aceptar el relevo de las exportadoras.
Se espera una apertura bajista en Wall Street tras el dato de empleo de EEUU que ha salido mejor de lo esperado pero con dos sombras. El movimiento de corto plazo está subiendo fuertemente la fortaleza del dólar y eso es daño seguro para todas las empresas de EEUU.
La semana pasada les hablaba de los últimos datos publicados en USA que muestran como las familias norteamericanas han comenzado de forma progresiva a aumentar su endeudamiento, algo que ha sido considerado de forma positiva por la Fed por:
The Monetary Policy Report to the Congress is a semi-annual report prepared by the Board of Governors of the Federal Reserve and presented to the Congress of the United States.
Se espera una apertura en Wall Street con problemas tras el mal cierre del viernes por miedo a las subidas de tipos y hoy con malas vibraciones de Europa y de China.
Se espera una apertura bajista en Wall Street con un PIBM del Q4 peor de lo esperado y con ecos de daño en los resultados empresariales por la fortaleza del dólar/debilidad del euro y problemas con las perspectivas de 2015, algo que puede dañar al motor de la economía mundial que ahora mismo es EEUU.
La apertura sido alcista de Wall Street en una primera reacción positiva a la presentación del programa cuantitativo en Europa, pero todavía queda mucha digestión porque la mutualización parece que ha estado deliberadamente escondida, algo que está dando mucho que hablar.
La mala respuesta del Dow Jones a los resultados empresariales ha asustado a más de uno y todo Wall Street se ha metido en negativo.
Muchos están comentando la importancia de la rebaja de previsiones del fondo monetario internacional en donde sólo salen airosos Estados Unidos y España. La conclusión a la que se está llegando es la de que debe haber miedo a la posibilidad de que Estados Unidos o España no puedan tirar del resto de economías simplemente porque necesitamos que el resto del planeta también funcione. El séptimo de caballería que va intentar compensar las cosas es una mayor implicación de los bancos centrales, aunque cuanto más pisen el acelerador, más nos metemos en un terreno desconocido.
Se espera una apertura en Wall Street alcista en un momento en donde parece que se empiezan a ver los destellos de una compensación en el resto del mercado del descalabro delas energéticas.
Volvemos a tener una situación muy polarizada en la apertura de Wall Street ya que la bajada de los precios del crudo sigue teniendo contra las cuerdas a todo el sector petrolífero del país, pero la otra cara de la moneda es un menor coste para prácticamente todo el mundo.
Si tuviésemos que ilustrar el beneficio de un crudo bajo, podríamos quedarnos perfectamente con el anuncio de Lufthansa de una reducción de la factura en combustible para este año con del 13%. Esto puede extrapolarse a todos los costes de transporte de absolutamente todo. Si este menor coste en general de absolutamente todo, lo unimos al efecto deflacionario del descenso del precio del crudo y que puede hacer que tanto la Reserva Federal como el Banco de Inglaterra retrasen sus intenciones de subir tipos, tenemos un entorno de crecimiento a menor coste todavía.
Se espera una apertura confusa en Wall Street en una lucha entre las ganas de rebotar tras las fuertes bajadas de ayer y unos movimientos titubeantes del precio del crudo que siguen marcando parte del compás de los mercados internacionales.