La inteligencia artificial sigue siendo un motor clave del crecimiento en EE.UU., pero unos bancos centrales más restrictivos, un dólar más fuerte y unas valoraciones elevadas en renta variable justifican una exposición selectiva al riesgo.
Los recientes terremotos en Venezuela, que han dejado un elevado coste humano y material, vuelven a poner de relieve la importancia de analizar cómo los grandes desastres naturales impactan no solo en las comunidades afectadas, sino también en las economías, los balances públicos, el sector asegurador y los mercados de capitales.
Michel Saugné, director de inversiones de La Financière de l’Échiquier (LFDE), hace un análisis de mercado del primer semestre de 2026, un periodo favorable para los activos de riesgo, apoyado en la solidez de los beneficios, la inversión en inteligencia artificial y las expectativas de distensión geopolítica. Saugné resume el semestre como “un repunte único impulsado por la inteligencia artificial”, aunque con motores regionales muy distintos: EEUU mantiene el liderazgo en beneficios e IA, Europa afronta una mayor vulnerabilidad macroeconómica y Asia ofrece oportunidades más dispersas, especialmente en semiconductores y memorias
Aunque los primeros datos del mercado laboral apuntan a una presión creciente sobre los puestos de “cuello blanco” y la literatura académica confirma que la IA está reconfigurando la demanda de trabajo, persiste el desacuerdo sobre los efectos agregados en el empleo. En parte, esto se debe a que la automatización real de tareas avanza mucho más lentamente que el potencial teórico de la tecnología. Por ello, dudamos que la Reserva Federal vaya a modificar su función de reacción en el corto plazo y consideramos improbable que suba los tipos simplemente porque, en algún momento, más trabajos puedan ser automatizados.
Se prevé que la demanda de energía de los centros de datos crezca aproximadamente un 165% hasta 2030 con respecto a los niveles de 2023, lo que los convertirá en una de las fuentes de demanda incremental de más rápido crecimiento a nivel mundial. Las redes eléctricas mundiales abarcan actualmente más de 82 millones de kilómetros, pero deberán ampliarse en un 30% durante la próxima década. Las necesidades de inversión en la red eléctrica mundial son considerables, y las estimaciones sugieren que se necesitarán 22,5 billones de dólares para 2050 a fin de mantenerse en línea con las trayectorias de cero emisiones netas.
En un entorno marcado por la incertidumbre macroeconómica, la tensión geopolítica y las decisiones de los bancos centrales, el inversor parece haber aprendido de crisis anteriores y se muestra más calmado ante el ruido de mercado. Desde LFDE y Caser Asesores Financieros analizan las oportunidades que se abren en renta fija europea, medianas compañías, inteligencia artificial, defensa, energía y el ecosistema espacial.
El oro y la plata pueden ofrecer beneficios complementarios dentro de una cartera. Asad Farid, gestor en J. Safra Sarasin Sustainable AM, hace un breve análisis sobre cómo equilibrar la estabilidad del oro con el potencial de crecimiento de la plata
En abril de 2026, la empresa de seguridad e investigación en inteligencia artificial (IA) Anthropic dio a conocer Mythos, uno de sus modelos más avanzados y que forma parte de un sistema más amplio, Claude. En la práctica, Mythos se ha diseñado para descubrir, razonar sobre y operacionalizar las vulnerabilidades y la resiliencia del software de forma autónoma, a una escala y con una profundidad que supera con creces a los sistemas controlados por humanos o basados en reglas.
El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha que nos invita a reflexionar sobre cómo nuestras decisiones, también las financieras y empresariales, pueden contribuir a un modelo más sostenible. Hoy hablamos de retos, oportunidades y del papel que juega la inversión responsable en este cambio.