Sabemos de sobra que el ruido a corto plazo domina en los mercados, pero a largo plazo suelen prevalecer los fundamentales. Ahora bien, la volatilidad del corto plazo está siendo muy acentuada por un claro motivo: las redes sociales.
Tras analizar cómo el mundo se reorganiza en grandes bloques geoeconómicos, el siguiente paso es entender qué sectores están impulsando realmente ese cambio. Porque más allá de la geografía, son la tecnología, la energía, la defensa o el consumo los que canalizan los flujos de capital y convierten las estrategias en crecimiento tangible.
Al analizar la evolución de las acciones mundiales en 2025, los inversores en acciones europeas quizá se sientan decepcionados con la rentabilidad arrojada por estas últimas.
En esta pieza establecemos el análisis de dos compañías del listado de acciones Quality que en base a un análisis cuantitativo se encuentran fuertes y se sitúan cerca de activar señal de compra.
En palabras del célebre economista J. K. Galbraith: «Hay dos tipos de pronosticadores: los que no saben y los que no saben que no saben». Esta observación cobra especial relevancia hoy en día, cuando los mercados de capitales se encuentran en plena ebullición por la inteligencia artificial y su potencial transformador. Tomemos como ejemplo a OpenAI, una de las piedras angulares de la revolución de la IA, que prevé que sus ingresos se disparen de 14.000 millones de dólares a cientos de miles de millones para 2030. Estas previsiones tan optimistas han consolidado el lugar de la IA en las carteras de todo el mundo.
En los mercados financieros, y en la vida en general, existe la tentación de pensar que esto ya lo hemos visto. Y está fenomenal aprender de la historia, no hay nada nuevo bajo el Sol. Pero a veces las cosas no son tan parecidas como pensamos y corremos el riesgo de poner el piloto automático y fallar.
Mientras el Ibex 35 pierde fuerza y el petróleo corrige, compañías como Arteche, Audax Renovables, Cox, Ecoener e Iberdrola destacan por unos fundamentales sólidos, crecimiento sostenido y, en algunos casos, claras señales de infravaloración.
A veces tenemos años de cambios tendenciales, de a poquitos. Y a veces vemos cambios de golpe y porrón. Estamos en un año de los segundos. Te decimos qué activos lo están haciendo mejor.
El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial y los servicios digitales está generando una presión sin precedentes sobre las infraestructuras energéticas de todo el mundo. Los centros de datos, que funcionan como la columna vertebral de internet y de la economía digital, requieren cantidades cada vez mayores de electricidad para alimentar servidores, sistemas de refrigeración y redes de almacenamiento.
La nueva realidad internacional está llevando a los inversores a replantear sus decisiones desde una perspectiva más amplia, donde el país se convierte en un elemento clave dentro de cualquier estrategia patrimonial.