Se estaba haciendo esperar, pero al final se ha terminado produciendo. Ya es una realidad que el mercado norteamericano ha cerrado antes de la festividad navideña, casi, en nuevos máximos históricos.
Lo que parecía una locura se ha cumplido. Wall Street obtiene por fin el mejor de los presentes por Navidad: La certificación del rally navideño. Muchos analistas lo anunciaban cuando se producían caídas en los principales índices y ha terminado sucediendo. Cuando estamos a espuertas de que finalice 2014, los inversores siguen optando por las compras un año más y ya van más de cinco años y medio de mercado alcista.

Ningún obstáculo en el camino lo está frenando. Más bien todo lo contrario. Hasta el momento todo han sido vientos de cola y catalizadores positivos lo que han impulsado a la bolsa estadounidense a cosechar nuevos máximos. Aunque, efectivamente, siempre existe la sombra de la duda que hace que se produzcan caídas. Pero el ambiente predominante ha sido esencialmente positivo.

Esto ha sido así gracias, enormemente, a las decisiones de la Reserva Federal. El pasado mes de octubre se dio carpetazo al programa de estímulos para la economía de Estados Unidos y pese a ello las acciones han seguido caminando por la senda de la revalorización. En gran parte, motivado por las declaraciones de Janet Yellen tranquilizando a los inversores sobre la subida de los tipos de interés (algo que se presume que sucederá a mediados del próximo año). (Un año para formar un H-C-H invertido)

De esta manera, con todo y con ello S&P 500  termina con una leve caída del 0,01%, el Dow Jones concluye con avances del 0,03%, mientras que el Nasdaq concluye con un repunte del 0,17%.

Pero para que se hayan producido estas subidas de los principales selectivos de la bolsa estadounidense tiene mucho que ver la mejora de la economía del país. Hemos visto como el mercado laboral sigue mejorando y como el PIB crece por encima de lo que había estimado el consenso de mercado. Eso es algo que hace pensar que el año que viene seguiremos sumando en los mercados. 

Entre otras cosas, después de revisarse al alza la estimación de PIB estadounidense en el tercer trimestre, que fue una aténtica sorpresa. En concreto, se expandió un 5%, frente a la previsión anterior del 4,3%. Se trata de la mayor subida trimestral desde 2003, por lo que el optimismo es lo que más ha aparecido a ojos de los inversores. Los gastos del consumidor suben un 3,2% desde el anterior repunte del 2,2%, lo cual también es una lectura positiva.

Desde el  punto de vista macroeconómico, hoy hemos conocido la publicación de las peticiones iniciales de desempleode la semana finalizada el 20 de diciembre. Para ser más exactos, descendieron en 9.000 desde la semana anterior hasta las 289.000 solicitudes de subsidio. El promedio móvil de 4 semanas fue de 290.250 peticiones, con un descenso de 8.500 desde la lectura anterior. 

Initial claims


Ayer también supimos los pedidos de bienes duraderos en el pasado mes de noviembre en Estados Unidos. Para ser más exactos, descendieron un 0,7% en el pasado mes cuando el consenso de mercado esperaba un repunta del 2,9%. 

Quitando la partida de transportes, para evitar la enorme distorsión que suponen los aviones, con su precio unitario muy alto, aún así, se observa un descenso del 0,4% cuando se esperaba una subida del 1% por parte de los expertos. Según José Luis Cárpatos, analista independiente, es un dato "realmente flojo, bueno para bonos, malo para dólar y malo para bolsas, aunque puede quedar eclipsado por el fuerte dato de PIB que se ha publicado al mismo tiempo"

En este contexto, la rentabilidad del bono a 10 años se sitúa en 2,2690%, el EURUSD está en 1,2192, el oro se encuentra en 1.174 dólares  el brent  se mueve en 59,82 dólares por barril y el VIX está en 14,11.

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