No parece que el movimiento al alza del euro frente al dólar tenga mucho más recorrido. Eso, al menos, es lo que prevén los analistas que consideran que la macro y los distintos momentos por los que pasan el BCE y la FED podrían sustentar un movimiento al alza de la moneda estadounidense. Eso puede, claro, sustentar a la bolsa del Viejo Continente.
El euro sigue cotizando por debajo de 1,23 frente al dólar tras los últimos datos conocidos en Europa y las actas de la última reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos.
La demanda de níquel continúa superando a la oferta y puede verse favorecida por el cambio de China hacia la calidad en vez de la cantidad. Además, dicen los expertos de ETF Securities que es probable que la electrificación de vehículos continúe generando una mayor demanda de níquel para las aplicaciones en baterías.
Los ETP sobre cestas de materias primas agrícolas captan el mayor volumen de inversiones desde que fueron suscritos.
“Más que burbuja en las criptodivisas estamos viviendo momentos de locura, amplificados por el boca a boca. Las criptomonedas principales como el bitcoin, el ripple, el ethereum o el bitcoin cash son interesantes, pero hay muchas que son una auténtica basura”, así de rotundo describe el escenario actual de las criptodivisas Miguel Cedillo, responsable de FX Management Solutions.
El EUR/USD ha pegado un salto drástico, alcanzando la zona del 1.25 y dirigiéndose hacia la resistencia horaria del 1.2537 (máximo del 25/01/2018).
La superación del yen del rango lateral que venía formando desde abril del año pasado es un buen dato para el oro, que se sitúa muy cerca de su resistencia en 1377 dólares/onza, nivel que rompería una tónica de dos años para éste.
La caída en los mercados cíclicos ha impulsado un fuerte declive en las materias primas, arrastrando a los metales industriales, al crudo y al oro.
El EUR/USD marca un rebote sobre el soporte del 1.2223 (mínimo del 23/01/2017), al cual le sigue el ubicado en 1.2190 (mínimo de la base formada el 15/01/2018)
¡Compre! ¡Compre! Decir esa frase era lo único que faltaba para animar a los inversores a que colocasen su capital en Bitcoin -o cualquier otra criptodivisa-, tal y como se hacía antaño con los periódicos. El riesgo de este activo ha sido algo que se ha avisado por entidades y expertos del sector. Sin embargo, la fiebre por la misma ha sido algo irrefrenable.