El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, ha reiterado hoy que la actual política monetaria de la institución contribuirá a alcanzar el objetivo de estabilidad de precios en el medio plazo, lo que aleja la posibilidad de que la institución acometa una nueva subida de tipos en su próxima reunión de septiembre. Asimismo, el banquero galo ha hecho hincapié en que el BCE no tiene "predisposición alguna, ni compromisos en política monetaria", por lo que hará "lo que considere necesario para lograr la estabilidad de precios". La tasa de inflación anual probablemente se mantendrá bastante por encima de los niveles consecuentes con la estabilidad de precios por un periodo de tiempo prolongado, y los riesgos se mantienen al alza en el medio y largo plazo", ha dicho Trichet, quien ha confirmado que "sólo se moderará gradualmente en 2009".
Por otro lado, el máximo responsable de la política monetaria del BCE ha señalado que los últimos datos apuntan a un debilitamiento del crecimiento económico de la eurozona en la mitad del presente año, aunque ha afirmado que esta desaceleración era "esperada" y en parte responde a una corrección técnica tras el "excepcionalmente robusto" crecimiento económico del primer trimestre. "El segundo y tercer trimestre serán especialmente débiles", ha dicho Trichet, quien, no obstante reiteró que los fundamentos económicos de la eurozona son "sólidos". Asimismo, el presidente del BCE ha recordado que la institución "sólo tiene una aguja en su brújula, la de la estabilidad de precios", por lo que no comparan ésta con la de la actividad económica a la hora de tomar decisiones de política monetaria. Por otro lado, el banquero francés ha mostrado su decepción por el fracaso de las conversaciones en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC) con el objetivo de relanzar la Ronda de Doha y afirmó que "supone un revés muy importante". UN AÑO DE CRISIS FINANCIERA. Asimismo, el presidente del BCE ha valorado los últimos doce meses, tras el estallido en agosto de 2007 de la crisis en los mercados financieros que forzó a la intervención coordinada de los bancos centrales de EEUU y la eurozona, como una "seria corrección del mercado". "Se trata de una muy importante corrección del mercado todavía en curso, con episodios de turbulencias y elevada volatilidad. No hay espacio para la complacencia", ha señalado Trichet, quien ha apuntado que nunca se había considerado que existiera una "solución rápida". Además, el máximo responsable de política monetaria de la zona euro ha destacado la buena situación en la que se encontraba el BCE, puesto que contaba con una serie de herramientas y experiencias que le permitieron estar "mejor preparado" que otras instituciones.