Los rotativos no confían en las pruebas que se están realizando a la banca por un exceso de laxitud en los criterios que se manejan.

Tanto el Financial Times como The Wall Street Journal aseguran que los test de estrés previstos para este mes son “en algunos apartados más relajados que los empleados en las anteriores pruebas celebradas en el verano 2010”.

Según el Wall Street Journal, son “tan benignos” que será difícil que los inversores recuperen la confianza en ellos tras el batacazo de septiembre del año pasado cuando “los reguladores de cada país emplearon sus propios estándares de Tier 1, una circunstancia que hacía difícilmente comparable la situación entre los bancos de diferentes países europeos, un proceso que podría repetirse esencialmente en la nueva edición de los test de estrés”.

Según apunta el Financial Times, nada de lo que se está haciendo hasta ahora hace prever un cambio de tendencia que impulsó la salida del Comité Europeo de Supervisores Bancarios (CESB) como supervisor de los stress-test en enero, dando paso a la Autoridad Bancaria Europea (EBA) con el objetivo de recuperar la credibilidad perdida.