La CNMV decidía suspender de cotización con efectos inmediatos a la inmobiliaria valenciana Astroc minutos antes de la apertura hasta que se difunda un hecho relevante. Minutos después de esta decisión, Astroc anunciaba que ha registrado unas pérdidas netas de 65,7 millones de euros durante el primer semestre. El organismo regulador ha decidido levantar la suspensión de Astroc a las 10.30 horas.
ThyssenKrupp AG ha registrado un beneficio antes de impuestos(BAI) de 1.219 millones de euros durante su tercer trimestre fiscal, lo que supone un incremento del 33,9% más respecto a igual periodo de un año antes, gracias a los altos precios del acero y su repercusión en las filiales de acero y acero inoxidable.
La inmobiliaria valencina Astroc ha registrado unas pérdidas de 65,7 millones de euros durante el primer semestre del año, frente a los 61,9 millones de hace un año, a pesar de que sus ingresos se han incrementado un 32% respecto a igual periodo de 2006, según acaba de comunicacar Astroc a la CNMV. La CNMV ha suspendido la negociación de la inmobiliaria con efectos inmediatos
Merrill Lynch ha iniciado la cobertura de Gamesa con la recomendación de comprar. Gamesa terminó el jueves en los 30.88 euros, después de perder un 0,6%. Sin embargo, sus acciones acumulan una revalorización del 48,11% en lo que llevamos de año.
La CNMV ha decidido suspender con efectos inmediatos la cotización de Astroc mientras es difundida una información relevante sobre la citada entidad.
El comercio exterior chino registró un superávit comercial de 24.357 millones de dólares en julio, un 40% menos que en junio, según la Administración General de Aduanas de China.
La cifra colocó el superávit acumulado en 136.817 millones de dólares, de acuerdo con los datos de los que hoy se hizo eco la agencia estatal Xinhua.
En junio, los beneficios del comercio de China habían alcanzado la cifra récord mensual de 26.910 millones de dólares, y se temía que mayores aumentos causaran aún mayores tensiones entre Pekín y sus principales socios comerciales.
El mercado estadounidense ha vuelto a sentir muy de cerca los temores de la crisis crediticia sobre los sectores de préstamos hipotecarios a riesgo. El índice Dow Jones perdió más del 2.83% mientras que el Nasdaq cedió el 2.16% al cierre. La congelación de tres fondos de inversión de BNP Paribás fue el elemento que desencadenó la inquietud entre los inversores, que optaron por las ventas desde la apertura de los índices.
El índice Nikkei de la bolsa de Tokio ha registrado una fuerte caída de 406,51 puntos, el 2,36%, hasta cerrar en 16.764,09 enteros.
El segundo indicador, el Topix, que reúne todos los valores de la primera sección, se dejó por su parte 49,88 puntos, el 2,96%, y terminó en las 1.633,93 unidades.
El parqué de la capital nipona siguió la tónica general de las bolsas internacionales, iniciada ayer en Europa y EEUU con importantes caídas, ante el temor a una crisis crediticia en Estados Unidos mientras el Banco de Japón (BOJ) se sumaba a la iniciativa de inyectar liquidez al mercado para tratar de contener el pánico.
Jornada de datos clave para los inversores españoles con la publicación del IPC y el IPC armonizado del mes de julio. Al otro lado del Atlántico el principal protagonismo será el Balance Presupuestario del Gobierno Federal, que compartirá protagonismo con los Precios de Importación, mientras que en Italia se conocerán los datos de inflación, junto con el PIB y en Francia el índice de producción industrial.
El Banco de Japón inyectó un billón de yenes (8.500 millones de dólares, 6.250 millones de euros) en los mercados monetarios este viernes para paliar los efectos debidos a la crisis del sector de préstamos hipotecarios a riesgo en Estados Unidos.
La suma es la más elevada desde el billón de yenes que el Banco de Japón inyectó en los mercados monetarios el pasado 29 de junio. El jueves, el banco central nipón ya introdujo 400.000 millones de yenes.
La decisión del Banco de Japón llega después de que el Banco Central Europeo (BCE) inyectara el jueves en la zona euro la cantidad récord de 94.800 millones de euros, para permitir a los bancos enfrentar la escasez de liquidez provocada por la crisis en el sector hipotecario a riesgo estadounidense.