¿Prevéis seguir creciendo en beneficio y rentabilidad (RoTE) este año tras el récord de 2025?

Tras el récord alcanzado en 2025, Banco Santander está en una posición sólida para que el beneficio y la rentabilidad siga creciendo en el presente ejercicio.

Hemos comenzado 2026 manteniendo la evolución positiva de los últimos años, lo que nos permite confirmar nuestros objetivos para el conjunto del ejercicio: crecimiento de ingresos a un dígito medio, una reducción de costes en euros constantes, estabilidad del coste del riesgo y aumento del beneficio respecto al año anterior, manteniendo además una sólida posición de capital.

Todo ello es coherente con un modelo que combina crecimiento rentable, disciplina de costes y una elevada predictibilidad de los resultados.

¿Qué motores impulsarán los resultados en 2026?

Nuestro modelo de negocio es único, ya que combina una escala global y local inigualable en banca comercial y de consumo, con un fuerte enfoque en el cliente y diversificación entre Europa y América.

Queremos aprovechar nuestra escala con ONE Transformation, avanzando hacia un modelo operativo común basado en plataformas tecnológicas compartidas entre geografías. Esto nos permite reducir costes, acelerar la innovación y mantener la cercanía con el cliente, al tiempo que refuerza la interconexión de nuestros negocios de red, principales motores de crecimiento.

Además, con la asignación disciplinada de capital, la inversión continua en datos e inteligencia artificial y la integración de las adquisiciones complementarias anunciadas durante 2025, impulsaremos un crecimiento más eficiente.

En el Investor Day habéis apuntado a un crecimiento del BPA de doble dígito en 2026-2028. ¿Qué parte de ese crecimiento depende de ingresos vs. eficiencia/costes?

Es una combinación equilibrada de crecimiento de ingresos en cantidad y calidad y mejora de la eficiencia.

Por un lado, esperamos un crecimiento de ingresos a un dígito medio en euros constantes, apoyado en mayor actividad, crecimiento de clientes y expansión de nuestros negocios globales.

En margen de intereses seguimos viendo resiliencia gracias a nuestra diversificación geográfica. En comisiones estamos viendo un crecimiento consistente gracias al dinamismo de nuestros negocios globales —como CIB, Wealth o Payments— que están ganando peso dentro del grupo.

Por otro lado, la mejora estructural de la eficiencia —a través de ONE Transformation— seguirá reduciendo costes y aumentando el apalancamiento operativo.

A todo esto se suma el impacto creciente de la tecnología y la inteligencia artificial, que ya están contribuyendo tanto a mejorar ingresos como a reducir costes, reforzando esa dinámica de crecimiento.

Objetivos intactos en un entorno más exigente, con la diversificación como clave

¿Cuál es el escenario macro implícito en esas previsiones?

En el escenario base que presentamos en el Investor Day en febrero, partíamos de un entorno macroeconómico equilibrado y conservador asumiendo crecimiento resiliente, inflación en normalización, tipos estables en mercados maduros y una relajación gradual en determinados mercados en desarrollo.

Recientemente hemos incorporado un contexto algo más exigente, con mayor inflación y menor crecimiento económico, y aun así hemos confirmado los objetivos anunciados. Esto refleja que nuestro plan depende principalmente de nuestra propia capacidad de ejecución y en menor medida del escenario macro y de tipos de interés.

Partimos de un entorno exigente en el que la diversificación del Grupo Santander es una de nuestras principales fortalezas.

Estáis ejecutando el plan “ONE Transformation” con reducción de costes y uso de IA, ¿qué impacto tangible tendrá en 2026?

El impacto ya es visible y seguirá siendo creciente durante 2026 y los siguientes dos años de nuestro plan estratégico. En el primer trimestre, hemos registrado una mejora de la eficiencia de aproximadamente 250 puntos básicos respecto al año anterior, con costes más bajos en euros constantes.

ONE Transformation no es sólo un programa de reducción de costes, sino una transformación estructural del modelo operativo, basada en simplificación, automatización y plataformas globales que nos permiten aprovechar eficiencias de escala a nivel global.

La inteligencia artificial es un elemento clave de esa transformación. Ya está integrada en el negocio y está generando valor mediante una mejor personalización de la relación con el cliente, mejoras en la gestión del riesgo y la prevención del fraude, y la transformación de procesos internos.

De cara a los próximos años, la IA será una palanca cada vez más relevante tanto en eficiencia como en crecimiento, plenamente integrada en nuestra forma de trabajar. Esperamos una contribución de valor por aproximadamente mil millones de euros, de los cuales cerca del 70% provienen de eficiencia en costes.

¿Qué peso tendrá la eficiencia (incluyendo ajustes de plantilla) frente al crecimiento de ingresos en la mejora del beneficio?

La mejora del beneficio se apoya en ambas palancas, crecimiento de ingresos y eficiencia, y son complementarias.

Por un lado, estamos impulsando el crecimiento de ingresos a través de mayor actividad, más clientes y un mayor peso de negocios de valor añadido. Por otro, ONE Transformation está reduciendo el coste unitario de cada transacción mediante simplificación, automatización y el uso de plataformas globales.

El resultado es un mayor apalancamiento operativo: crecer en ingresos mientras reducimos costes en términos reales. La mejora de la eficiencia no se basa únicamente en ajustes de costes, sino en un cambio estructural del modelo que permite servir mejor al cliente a menor coste.

Dividendo en efectivo al alza apoyado en rentabilidad y capital

Habéis anunciado: payout ~50%, aumento del dividendo en efectivo al 35% desde 2027 y objetivo de duplicar el dividendo en efectivo por acción en 2028. ¿Es sostenible duplicar el dividendo en efectivo por acción en tres años sin aumentar el riesgo?

Nuestro objetivo de remuneración al accionista está directamente ligado a la generación de valor del grupo y a una gestión prudente del capital. La remuneración al accionista es una prioridad estratégica para Banco Santander y parte central de nuestra propuesta de valor.

Se apoya en tres pilares: una mayor rentabilidad —con un objetivo de RoTE superior al 20%—, una sólida generación orgánica de capital y una gestión disciplinada del balance, manteniendo una ratio CET1 en torno al 13%.

En los últimos años hemos incrementado de forma significativa la remuneración al accionista, con una política predecible y creciente, apoyada en la fortaleza de nuestros resultados y en la calidad de nuestro modelo.

Nuestro objetivo es seguir aumentando la creación de valor total para el accionista, medida como el crecimiento del valor neto tangible por acción más el dividendo.

¿Cómo y cuánto puede una crisis prolongada en Irán afectar a este plan? Si el entorno empeora, ¿qué se recortaría primero: recompras o dividendo?

Seguimos muy de cerca la evolución del entorno geopolítico. En un contexto volátil e incierto, Banco Santander cuenta con una presencia equilibrada en diferentes países y negocios, lo que supone una ventaja diferencial, mitiga sustancialmente el riesgo al reducir la volatilidad y permite obtener resultados más predecibles.

Nuestra diversificación y capacidad de ejecución nos permiten reafirmar todos nuestros objetivos, incluido el pay-out, pese a la incertidumbre macroeconómica.

Nuestro enfoque se basa en mantener una gestión prudente del riesgo y la flexibilidad necesaria para adaptarnos a distintos entornos, teniendo en cuenta nuestro compromiso con nuestros clientes y accionistas y ejecutando nuestros planes con disciplina.

Prioridades claras: crecimiento, remuneración y operaciones selectivas

El sector europeo sigue avanzando hacia consolidación: ¿veis probable una nueva ola de fusiones transfronterizas? ¿Santander participará activamente o priorizará crecimiento orgánico?

La consolidación bancaria en Europa es un tema recurrente, pero nuestra opinión es que las fusiones transfronterizas siguen siendo complejas en el contexto actual. Como hemos señalado en distintas ocasiones, la falta de una verdadera unión bancaria, junto con diferencias regulatorias, fiscales y de garantías entre países, hace que este tipo de operaciones sea hoy todavía difícil.

Dicho esto, es previsible que siga habiendo actividad en el sector, porque el margen de crecimiento orgánico en algunos mercados es limitado y existe la necesidad de ganar escala y rentabilidad.

En nuestro caso, la prioridad es clara y está bien definida y se basa en una asignación disciplinada del capital. Primero, crecimiento orgánico rentable. Segundo, una remuneración atractiva y predecible al accionista. Y, en tercer lugar, operaciones inorgánicas complementarias cuando aporten un retorno superior y refuercen nuestra posición estratégica.

Las decisiones recientes que hemos tomado reflejan ese enfoque, orientado a fortalecer franquicias clave y mejorar la calidad y previsibilidad de nuestros resultados. Ese marco disciplinado es el que guía nuestras decisiones, con independencia del contexto de consolidación del sector.

¿Cuál es su mensaje final para los inversores?

Banco Santander combina crecimiento rentable y sostenible, fortaleza de capital y un perfil de riesgo prudente, con una remuneración atractiva para el accionista.

En los últimos años hemos transformado el banco en un modelo global, más sencillo, más eficiente y más predecible. Esta transformación ya se está reflejando en nuestros resultados, en el comportamiento de la acción y en la valoración del mercado. En el último año, la acción se ha revalorizado más de un 120%, superando en más de 50 puntos porcentuales al índice de bancos europeos.

Afrontamos esta nueva etapa con un plan claro, basado en ejecución, crecimiento de clientes y disciplina de capital, con el objetivo de seguir aumentando la creación de valor para el accionista de forma sostenida.