Actualizado a: Joe Davis.
Global Chief Economist y Head of Investment Strategy Group
de Vanguard
La inteligencia artificial (IA) ha evolucionado rápidamente de un avance tecnológico a una fuerza económica transformadora, redefiniendo las expectativas de productividad, crecimiento y competitividad en todos los sectores. Al igual que la electricidad, los ferrocarriles o Internet en su momento, la IA está impulsando un cambio estructural que exige importantes inversiones de capital para adaptar la economía a una nueva era. Esto no es una moda pasajera, sino la base de la próxima ola de progreso económico.
De cara al 2026, el panorama sigue siendo constructivo. Sin duda, se espera que los hyperscalers sigan aumentando sus niveles sin precedentes de gasto de capital, con más de 1,6 billones de dólares entre 2025 y 2028, mientras que la propia OpenAI se ha comprometido a invertir más de 1,5 billones de dólares en infraestructura de IA.
En las últimas semanas, me ha llamado mucho la atención la cobertura mediática que ha recibido una cuestión concreta: si el entusiasmo de los inversores en torno a la inteligencia artificial está llevando al mercado hacia una burbuja.
Desde DPAM señalan que la Inteligencia Artificial atraviesa fases naturales de volatilidad y consolidación, propias de un ciclo estructural de largo plazo. Lejos de interpretarse como una burbuja, el actual contexto ofrece oportunidades selectivas en todo el ecosistema de la IA, desde semiconductores y cloud computing hasta ciberseguridad y energía, apoyadas en valoraciones razonables y crecimiento sostenido de beneficios.
Swisscanto Asset Management International S.A., gestora de activos de Zürcher Kantonalbank, presenta los principales resultados de la I Encuesta a directores de inversiones (CIO) de instituciones financieras suizas, que analiza el posicionamiento y el sentimiento de mercado de estos profesionales a seis meses vista
La inteligencia artificial ya no es solo una promesa, sino una realidad que está transformando los mercados financieros. Tobias Rommel, gestor del fondo DWS Invest – Artificial Intelligence, analiza el momento actual del sector, alerta sobre los riesgos de concentración y explica por qué, a pesar del “hype”, la IA aún tiene un largo recorrido por delante como motor estructural de crecimiento.
Sin duda este año es el de la Inteligencia artificial, ¿continuará este ciclo en 2026? Las inversiones en IA siguen siendo sostenibles y con potencial de retorno, aunque persisten dudas sobre una burbuja. Nicolas Bickel, responsable de inversión en Edmond de Rothschild Banca Privada, recomienda una postura selectiva en tecnología y diversificación hacia sectores como centros de datos y energía.
Mobeen Tahir.
Director de Investigación Macroeconómica y Soluciones Tácticas
de WisdomTree
La creciente presión energética que generan los centros de datos y el avance de la inteligencia artificial está reconfigurando el mapa energético mundial. En este contexto, la energía nuclear reaparece como una pieza clave para garantizar un suministro estable, sostenible y competitivo. Mobeen Tahir, director de investigación macroeconómica y soluciones tácticas en WisdomTree, analiza por qué gobiernos y grandes tecnológicas están impulsando un nuevo ciclo de expansión nuclear, y dónde se encuentran hoy las mayores oportunidades —y riesgos— para los inversores.
En un año en el que el oro ha vuelto a marcar máximos históricos, el interés de los inversores se ha reactivado con fuerza, especialmente en un contexto de inestabilidad económica, tensiones geopolíticas y persistencia de la inflación. Analizamos esta situación y, sobre todo, conocer a través de qué instrumentos podemos exponernos al metal precioso. Para ello contamos con Victoria Torre, responsable de Oferta Digital en Self Bank; Carlos Andrés, director de Ventas para Iberia en WisdomTree; y Jorge Batchillería, director sénior de Ventas en Selinca.