Wellington Management es una de las mayores firmas independientes de gestión de inversiones del mundo, que asesora a más de 2.500 clientes en más de 60 países. La empresa gestiona más de 1,1 billones de dólares para clientes como pensiones, fondos de dotación y fundaciones, aseguradoras y gestores de patrimonios globales.
Wellington ofrece soluciones de inversión que abarcan renta variable global, renta fija, divisas, materias primas, alternativos y mercados privados. La plataforma Wellington Private Investing ha captado 8.000 millones de dólares en activos globales e invierte desde las primeras estapas hasta las últimas etapas de crecimiento de las empresas en múltiples sectores (consumo, tecnología, sanidad, servicios financieros, biotecnología y tecnología climática) y geografías (Asia, Europa y América).
El equipo de inversión privada aprovecha los más de 1.000 profesionales de la inversión de Wellington en todo el mundo, combinando una profunda experiencia en el mercado privado con conocimientos del mercado público, amplias redes y una sólida plataforma de análisis para beneficiar tanto a los inversores como a los empresarios.
Ya adentrados en la segunda mitad del año, el verano es un momento para recalibrar carteras de inversión, revisar, buscar el asesoramiento experto, y fijarse en cómo pivotan las grandes gestoras de inversión internacional. En este caso, Wellington Management nos presenta su visión multiactivo para esta segunda mitad del 2026
Los bancos centrales de Occidente se encuentran en un cambio de ciclo en sus políticas monetarias, con todo lo que ello conlleva para distintos mercados financieros y activos. En este sentido, la segunda mitad de año, las decisiones del Banco Central Europeo o de la Reserva Federal serán un factor clave que los mercados vigilarán de cerca. Sobre lo que podemos esperar en materia de tipos de interés de aquí a final de año, nos lo cuentan Marco Giordano, investment director, y Martin Harvey, Fixed Income Portfolio Manager en Wellington Management
Desde Wellington Management, como cada mes, acuden puntuales a la cita con los mercados financieros e identifican cuáles son los aspectos que están ejerciendo de motores de rentabilidad para los principales activos invertibles. Marco Giordano, investment director en Wellington Management, hace un análisis sobre la deriva geopolítica, el ajuste en política monetaria de los bancos centrales y la lectura con lupa de los datos macroeconómicos son algunas de estas líneas de fuerza del mercado actual
Este año los mercados de crédito se están enfrentando a dos enormes desafíos: el conflicto en Oriente Medio y la inteligencia artificial (IA). Ambos afectan más a la oferta que a la demanda, lo que requiere una estrategia distinta a la hora de posicionar la cartera. Con vistas a la segunda mitad de año, los bonos de High Yield, los de mercados emergentes y los convertibles, así como el crédito titulizado, son los segmentos que consideramos más interesantes de cara al segundo semestre de 2026. Wellington Management comparte sus perspectivas de crédito de para julio-diciembre de 2026, que firman Campe Goodman y Rob Burn, gestores de carteras de renta fija en Wellington Management
Las materias primas están siendo protagonistas de los mercados este año. El oro, que recientemente vivió un rally que se prolongó durante meses, está ahora más contenido. Y el petróleo está fluctuando desde febrero al son de los acontecimientos en Oriente Medio. Alex King, analista de estrategia de inversión en Wellington Management, y Joshua Riefler, Product Reporting Lead, Wellington Management, explican que por el contrario, harían bien en ir más allá de la superficie para fijarse en los distintos catalizadores y el papel en la cartera de cada una de ellas
Está siendo un año complejo para los mercados, que navegan envueltos en la geopolítica, la inflación y las políticas monetarias de los bancos centrales. Noah Atlas, gestor de carteras de renta fija en Wellington Management analiza cómo la inflación está alternado las correlaciones tradicionales y el reto que esto supone para el enfoque tradicional de la construcción de carteras de inversión
La primera mitad de 2026 ha sido de gran volatilidad e incertidumbre para la economía global y los mercados financieros. Una de las consecuencias más temitas de este rumbo dubitativo es la inflación. Eoin O’Callaghan y John Butler, economistas macro en Wellington Management comparten su visión para la segunda mitad del año
En abril de 2026, la empresa de seguridad e investigación en inteligencia artificial (IA) Anthropic dio a conocer Mythos, uno de sus modelos más avanzados y que forma parte de un sistema más amplio, Claude. En la práctica, Mythos se ha diseñado para descubrir, razonar sobre y operacionalizar las vulnerabilidades y la resiliencia del software de forma autónoma, a una escala y con una profundidad que supera con creces a los sistemas controlados por humanos o basados en reglas.
El mercado de OPV empieza a mostrar señales de una sólida actividad emisora, tras la reciente salida a bolsa de Space X (y los previsibles movimientos en esta misma dirección de otras empresas tecnológicas con fuerte relación con el desarollo de la IA). De acuerdo con Wellington Management, no se trata de una reactivación generalizada, sino de un fenómeno concentrado en un número reducido de empresas privadas maduras y de gran tamaño. Y, además, no se limita a una cuestión de liquidez, sino que este bloque de empresas puede actuar como catalizadores en tres ámbitos clave: el DPI (capital distribuido sobre capital desembolsado), la formación de un nuevo sector en los mercados cotizados y las decisiones sobre futuras OPV de compañías privadas en fase avanzada. Matt Witheiler, Head of Late-Stage Growth, William Craig and Mark Watson, Investment Directors en Wellington Management hacen un análisis al respecto
La competencia entre las grandes potencias, en particular Estados Unidos y China, los conflictos en distintos puntos del planeta y un orden global cada vez más fragmentado definen las perspectivas geopolíticas estructurales para 2026. La creciente prioridad otorgada a la seguridad nacional está generando oportunidades de inversión que conviene tener en cuenta, especialmente en ámbitos como la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes. Como consecuencia, cabe esperar una mayor diferenciación a nivel regional, nacional, sectorial y corporativo, así como entre clases de activos, una dinámica especialmente propicia para la gestión activa.