Wellington Management es una de las mayores firmas independientes de gestión de inversiones del mundo, que asesora a más de 2.500 clientes en más de 60 países. La empresa gestiona más de 1,1 billones de dólares para clientes como pensiones, fondos de dotación y fundaciones, aseguradoras y gestores de patrimonios globales.
Wellington ofrece soluciones de inversión que abarcan renta variable global, renta fija, divisas, materias primas, alternativos y mercados privados. La plataforma Wellington Private Investing ha captado 8.000 millones de dólares en activos globales e invierte desde las primeras estapas hasta las últimas etapas de crecimiento de las empresas en múltiples sectores (consumo, tecnología, sanidad, servicios financieros, biotecnología y tecnología climática) y geografías (Asia, Europa y América).
El equipo de inversión privada aprovecha los más de 1.000 profesionales de la inversión de Wellington en todo el mundo, combinando una profunda experiencia en el mercado privado con conocimientos del mercado público, amplias redes y una sólida plataforma de análisis para beneficiar tanto a los inversores como a los empresarios.
El auge de China ofrece una perspectiva útil para comprender el potencial alcance económico de la IA. Esta tecnología podría transformar la demanda energética, la inversión de capital, la productividad, el mercado laboral y la competitividad nacional.
Un gobierno dividido sigue siendo el escenario más probable, lo que podría reducir la incertidumbre en materia de políticas públicas. La posibilidad de que los demócratas se hagan con el control del Congreso mientras los republicanos conservan la Casa Blanca disminuiría la probabilidad de que se aprueben reformas legislativas de calado, lo que favorecería un entorno político más estable para la asignación estratégica de activos y la planificación financiera a largo plazo.
Tras un prolongado periodo de liderazgo concentrado en el crecimiento, es posible que haya comenzado una nueva era en la que el valor recupere el protagonismo. La continua transformación del panorama económico e industrial, caracterizada por una mayor demanda de un capital cada vez más escaso, puede dar lugar a una mayor ciclicidad que favorecería a los inversores activos en valor.
Cabe esperar una regulación desigual y volatilidad en las políticas. Las medidas adoptadas a nivel estatal podrían anticipar la normativa federal de EE.UU., mientras que las diferencias a nivel global podrían generar riesgos y oportunidades cambiantes en materia de cumplimiento normativo. La regulación podría reforzar las ventajas competitivas. El aumento de los costes relacionados con las pruebas, la divulgación de información, la seguridad y la gobernanza podría favorecer a las empresas bien capitalizadas y con capacidades de cumplimiento normativo escalables.
¿Tendremos nuevas noticias sobre el rendimiento de los bonos soberanos? Es posible que así sea, viendo la evolución reciente de los mercados de deuda, de la que no se queda al margen el alto rendimiento europeo. En este sentido, Konstantin Leidman, gestor de carteras de renta fija y Jennifer Martin, investment director en Wellington Management señalan que los reducidos diferenciales y un prolongado periodo de sólidas rentabilidades apuntan a la necesidad de ser más prudentes
El crecimiento mundial no solo ha mostrado una notable solidez ante un shock energético de gran calado, sino que se ha acelerado hasta alcanzar una tasa nominal interanual de entre el 5% y el 6%, su ritmo más elevado en dos décadas. Las políticas monetarias y fiscales expansivas, junto con el auge cada vez más extendido de la inversión en inteligencia artificial, han respaldado la actividad y afianzado una inflación más alta y persistente.
Los mercados de deuda han estado en el punto de mira de los inversores. Tras protagonizar algunos de los movimientos más relevantes del mercado de los últimos tiempos ¿qué nos pueden deparar estas próximas semanas?
Hasta ahora, la narrativa en torno a la inteligencia artificial ha estado articulada en gran medida por un reducido grupo de empresas estadounidenses ampliamente conocidas por el gran público: los hiperescaladores y los desarrolladores de modelos en plena carrera por el próximo hito tecnológico. Sin embargo, como explica el Portfolio Manager Yash Patodia, para los inversores dispuestos a mirar más allá en la cadena de valor, empieza a cobrar forma una tesis más discreta y, probablemente, con mayor recorrido.
Pista: No se trata de quién gane, sino de lo que no cambia. En el periodo previo a las elecciones de mediomandato de EE.UU., los inversores se verán inundados de análisis electorales.
Las constantes turbulencias en los mercados, con distintos focos a los que prestar atención, no parecen haber hecho mella todavía en los beneficios empresariales. Al menos así se desprende de la última temporada de resultados de las compañías. "Esta resiliencia resulta notable ante la crisis energética vinculada a Irán y la constante incertidumbre macroeconómica. Para los inversores, la gran incógnita es si los resultados empresariales podrán sostener estas elevadas expectativas ante un menor crecimiento económico", explican Alex King, Investment Strategy Analyst y Joshua Riefler, Product Reporting Lead en Wellington Management