
La fallida OPA de BBVA sobre Sabadell ha reivindicado las remuneraciones de los bancos a sus accionistas hasta colocarlas en el primer plano general de un sector claramente competitivo también en lo que a preferencias bursátiles se refiere. Tradicionalmente y con anterioridad, las remuneraciones de las entidades eran elevadas, pero a raíz de la fracasada oferta, se convirtió en un arma de primer orden al que además, se han sumado las grandes entidades.
Un primer paso llegaba directamente en 2018, cuanto las principales entidades dejaron de lado el dividendo en acciones, el denominado scrip dividend para retomar en exclusivo, el pago en efectivo. Tras el impás de la pandemia, cuando el BCE prohibió el reparto de dividendos para asegurar su solvencia, lo cierto es que desde 2024 la remuneración de las entidades a sus accionistas no ha hecho más que crecer, hasta los actuales niveles récord que maneja.
BBVA
La entidad vasca anunciaba en sus resultados que repartirá un dividendo por acción, con cargo a los resultados de 2025, de 0,92 euros. Se trata del mayor dividendo que pagará a sus accionistas en toda la historia del banco. Ya ha satisfecho 0,32 céntimos el pasado 7 de noviembre.
El resto se distribuirá en abril, una vez que la junta lo apruebe. Hablamos de 0,60 euros por acción para lo que se gastará 5.249 millones de euros para retribuir a sus accionistas con cargo a 2025. Ahora mismo su rentabilidad por dividendo alcanza el 4,65%.

Además, el pasado mes de diciembre la entidad anunció un plan extraordinario de recompra de acciones por valor de 3.960 millones de euros, del que ya está en marcha un primer tramo de 1.500 millones. De momento, a 23 de febrero, ya se ha ejecutado el 76,08% del mismo.
En total, desde que iniciara el programa, la entidad ya ha adquirido más de 56 millones de acciones propias a un precio medio de 20,42 euros por título y por un importe total de unos 1.141 millones de euros.
En julio pasado, la entidad señaló que, hasta 2028 remunerará a sus accionistas con unos 36.000 millones de euros, de los que 13.000 se implementarán a corto plazo, a cuenta del reparto del exceso de capital que acumula la entidad.
Banco Santander
La entidad cántabra ha sido la última, no en los resultados, sino en su día del Inversor en Londres, que ha puesto sobre la mesa la mejora de su beneficio. Ha señalado que incrementará el payout, es decir el porcentaje de beneficios que destina al pago a los accionistas, hasta el 35% a partir de los resultados de 2027 y destinará a las recompras de acciones-otro de los instrumentos cada vez más habituales de apoyo a elevar el valor de la acción- el 15% añadido.
De esta forma, la idea es más que duplicar su dividendo frente al abonado en 2025 en el año 2028. Así el dividendo final con cargo a los resultados de 2025 será de 0,125 euros por acción, y que tiene que aprobar la junta el 17 de marzo. De ser así, el dividendo por acción total en efectivo con cargo a 2025 será de 0,24 euros, lo que supone un incremento superior al 14% respecto al pago en efectivo con cargo a 2024 ( que alcanzó los 0,21 euros).

El dividendo final en efectivo correspondiente a 2025 se abonará el 5 de mayo de 2026. Hablamos de unos 7.050 millones de euros, en torno al 50% de su beneficio. Por tanto, su rentabilidad por dividendo, según el propio banco, alcanza el 4,5%.
Banco Santander ha alcanzado el 31% de ejecución de su nueva recompra de acciones, de 5.030 millones de euros en su tercera semana de vigencia.
Caixabank
Es otra de las entidades que sigue elevando la retribución a sus accionistas. Pago total, de 0,5 euros por acción que se ha elevado un 15% frente al año anterior en lo relativo a los beneficios de 2025. Su payout alcanza el 59,4%.En total, distribución de 3.499 millones de euros, con los 0,1679 euros abonados el pasado noviembre y los 0,3321 euros que, previo paso también por visto bueno de su junta de accionistas, se abonarán en abril.
Este aumento, eso sí se prevé mantener para el plan de dividendos de 2026, es decir los correspondientes a pagar a partir del próximo mes de noviembre. La idea del Consejo es una distribución en efectivo entre sus accionistas de entre el 50 y el 60% del beneficio neto consolidado a abonar en dos pagos, noviembre de 2026 y abril ya de 2027.

Por otra parte, la entidad está ejecutando un programa de recompra de acciones por importe de 500 millones de euros. El Plan Estratégico 2025-2027 establece un umbral para la distribución adicional de exceso de capital del 12,25% de CET1 en 2025 y del 12,5% a partir de 2026.
Banco Sabadell
La entidad catalana que preside Josep Oliú hizo de la necesidad virtud a cuenta del dividendo en su lucha por mantener su andadura en solitario lejos de BBVA. Y el aumento progresivo de la remuneración a los accionistas ha sido una de esas armas que ha manejado durante toda la OPA.
Por ejemplo, en septiembre pasado implementaba la sexta mejora del dividendo desde que se lanzara la oferta, y la final, vino después de su fracaso: 4.000 millones de euros en 12 meses. Se desglosan en los 700 millones ya distribuidos a cuenta de los resultados de 2025 y 800 millones en recompras que comenzaron el 9 de este pasado mes de febrero.

Respecto de estos últimos, esta cifra se compone de 365 millones de euros con cargo a resultados de 2025, más 435 millones de euros del exceso de capital generado por encima del 13%.
De momento, en cuanto a la recompra, ya ha completado el 21% del programa con la adquisición de 40,2 millones de títulos y un desembolso de 130,2 millones de euros.
Y la guinda del pastel: los 0,50 euros por acción de dividendo extraordinario por la venta de TSB que probablemente se paguen antes de que finalice el mes de marzo.
Ahora mismo su rentabilidad por dividendo, a la espera de este último pago, es la mayor y mejor de toda Europa y rebasa el 21%.
La entidad mantiene el firme compromiso de ofrecer una remuneración atractiva y recurrente para sus accionistas, que estima en 6.450 millones de euros para el periodo 2025-2027, lo que representa cerca del 40% de su valor actual de mercado.
Bankinter
La entidad financiera mantiene niveles de rentabilidad por dividendo que alcanzan el 4,1%. De momento y previo paso por la aprobación de la junta de accionistas el próximo 16 de marzo, la entidad distribuirá entre los accionistas en efectivo 0,15 euros por acción.
Se trata del tercer dividendo, con cargo a los resultados de 2025, este de carácter extraordinario que se suma a los dos ordinarios pagados el 25 de junio, por valor de 0,153 euros y el 2 de diciembre pasado, de 0,3012, por lo que el total bruto alcanza los 0,606 euros por acción.

La entidad señala que "esta cuantía representa un pay-out del 50%, lo que supone mantener y consolidar la tradicional política de retribución al accionista de Bankinter de forma que sea previsible para los inversores".
Y supone, el mayor dividendo pagado hasta la fecha por el banco que dirige Gloria Ortíz, 545 millones de euros a sus accionistas.
Unicaja
El banco repartirá, previo aprobación por la junta de accionistas del 9 de abril, un dividendo por valor de 443 millones de euros, de los que 169 millones de euros, que equivalen a 0,0657 euros se abonaron el pasado 25 de septiembre como dividendo a cuenta del pasado ejercicio.
El importe restante, es decir, 274 millones de euros se pagará como retribución complementaria a los accionistas a razón de 0,10656 euros por acción, con un payout del 70%, que se satisfará el 23 de abril próximo.

En total, Unicaja destina a dividendos, los de 2025, 443 millones de euros, un 20% más que el pasado ejercicio.
La compensación, por tanto, como en el resto de los casos ha ido creciendo claramente a lo largo de los años, así como el porcentaje del beneficio destinado a este fin. Sólo en 2025 el incremento es del 20%.
En la presentación de sus cuentas, anunciaba que esperan elevar ese payout con cargo al exceso de capital, ya que el nivel de ratio CET 1 fully loaded es del 16%. Así que, para los dos próximos ejercicios la idea es aumentar del 70% hasta el 95% y elevarlo, por tanto, un 25%.

