Ayer los mercados hicieron lo que más les gusta: lo que nadie esperaba. Sin ningún detonante especial, sin un repunte del dólar, e ignorando el buen dato de la FED de Philadelphia, marcaron una dura jornada bajista, machacando a los siguieron las estrategias más razonables en tendencias alcistas a corto plazo: aprovechar los recortes para comprar. La ruptura del 2.900 del Eurostoxx y del 1.100 del SP fue la señal para la aparición de ventas duras, que no dieron tregua en ningún momento.
Tras el gap de apertura del lunes, donde el Eurostoxx se aupó por encima del 2.900, ha tenido 3 jornadas de consolidación en un rango estrecho (2.900-2935). El gráfico diario sigue alcista sin mayor novedad, con un soporte en 2.900 muy reforzado. En cualquier momento (hoy por ejemplo, aprovechando los datos macro USA), puede atacar los máximos anuales (2.950)
Empezamos semana de vencimientos de opciones (OPEX: 'options expiration'), que suelen ser alcistas. Una razón más para esperar nuevas subidas, ya que los gráficos de por sí están claramente alcistas a corto. El SP500 tiene su punto de mira en el 1.120. Mientras tanto el dólar sigue su lenta e inexorable devaluación, segín los (no confesos) planes de la FED. En estas circunstancias es dificil ser bajistas...
No hubo sorpresas y los americanos aprovecharon la jornada semi-festiva del Día de los Veteranos para marcar nuevos máximos. El SP500 se ha topado con una zona de resistencia importante, y eso puede frenar a los índices europeos, aunque éstos aún están lejos de sus máximos anuales. Todo apunta a que tendremos recortes de aquí al lunes, aunque no de gran calado.