Con discreción -que dice la mayoría- aprobó el Banco Santander la absorción de Banesto y Banif bajo una sola marca a la que le sobrarán unas 700 oficinas de aquí a tres años, aunque no hay que temer. Emilio Botín tiene entre sus planes enviar a sus trabajadores al extranjero y compensar a los accionistas con una prima del 24,9% en una operación que es calderilla para el Santander. Y una vez cerrada, ya se ha marcado la siguiente presa: será una de las entidades nacionalizadas, quizás más hacia el Mediterráneo que mirando al Atlántico. 

Los datos sobre la mesa arrojan una absorción con cargo a la autocartera de Emilio Botín por el 10% restante que cotiza libre y fuera del control del Santander en la Bolsa. Se descarta, por tanto, todo tipo de ampliación de capital dada la escasa liquidez que necesita y que si extendemos a Banif, su gestora de banca privada, es una operación aún más simple.

¿Qué propone el Banco Santander? Un canje de 0,633 acciones del santanderino por cada acción de Banesto, esto es, una prima del 24,9%, hasta los 3.73 euros por título. Según cálculos de la entidad, el beneficio por acción aumentará un 3% el tercer año y es que éste parece ser el periodo sobre el que está calculada toda la operación y, por tanto, afecta al cierre de 700 oficinas de su red comercial, a la consecución de sinergias por valor de 520 millones de euros, de los que 4/5 partes provendrán precisamente de un ahorro significativo de costes. “Esas 700 oficinas representan el 40% de la red comercial del banco y cabe esperar una caída del negocio de Banesto próximo al 25%”, asegura Javier Flores, responsable del Servicio de Estudios y Análisis de ASINVER.

Pero, ¿qué era Banesto? Se trata de una entidad puramente española y de ahí que su desgaste dentro de la bolsa alcance el 20% en lo que llevamos de 2012 por contraposición a la internacionalización del Santander. Con 110 años de historia, no todo fue fácil en su camino. Bajo su marca, nació y creció un auténtico genio mediático como Mario Conde que la llevó a la ruina y a su posterior nacionalización –un cuento que se repite 20 años después en nuestro país-.

Los expertos aseguran que para los accionistas será más fácil recuperar las pérdidas en Bolsa a través de las acciones del Santander que presentan, según el consenso recogido por la agencia Bloomberg, una aceptación para formar parte de la cartera para 7 de cada 10 brókeres. Un 50% de las recomendaciones pasa por ‘mantener’ y otro 21%, por la ‘compra’.

Desmenuzando las cuentas de Banesto, no se le escapa a nadie la habilidad del equipo de Botín para tapar agujeros en sus cuentas. Banesto se enfrentaba a unas necesidades de capital de 1.300 millones de euros para alcanzar el ratio exigido de core capital del 9% y dada “la dificultad” para lograrlo y “descartado el estigma de una ampliación de capital, solamente ha quedado englobar la entidad bajo el paraguas del Banco Santander en una operación que hábilmente disimula sus dificultades para seguir en solitario”, afirma Flores.

No obstante, el ratio de mora que presenta Banesto del 5% es prácticamente la mitad de la media del sector bancario.


Proyección técnica

Ana Rafels, asesora de Inversiones de Ana Rafels EAFI, considera que Banesto sigue siendo un título  “débil” pues “cotiza por debajo de los mínimos registrados en el ejercicio 2009”. Y es aún peor, técnicamente hablando, dado que su cotización actual puede asemejarse a la que tenía allá por el año 1997. “Es por ello que para volver a confiar en el título con un horizonte temporal de medio plazo, necesitamos ver una consistencia en los avances y para ello exigimos se superen los mínimos de 2009 en 4,05 euros y la resistencia de los 4,20 euros”.

GRÁFICO BANESTO (FUENTE: ANA RAFELS EAFI)


En lo que respecta al Banco Santander, la historia es algo más conocida últimamente cuando todo pasa por los 6 euros. Luis Francisco Ruiz, director de Análisis de la Zona Premium, afirma que la entidad “no puede con las resistencias, comprendidas entre los 6,17 euros y 6,01”. El foco de atención hay que posicionarlo sobre la zona de 5,64 euros, cuya perforación “incorporaría un momento bajista a corto plazo y el riesgo de bajadas se incrementaría notablemente”.

GRÁFICO BANCO SANTANDER (FUENTE: ZONA PREMIUM Ei)



Próxima adquisición del señor Botín
Vista la técnica, queda la estrategia. El Banco Santander ha dado su primer movimiento antes del cierre de año, pero con la vista puesta, según los propios miembros del consejo de administración, sobre alguna de las entidades nacionalizadas. Esto es, son cuatro con Bankia a la cabeza, y demasiado grande como para hacerse con ella; Banco de Valencia, colocada a Caixabank; NGC Banco, a la que podría optar algún inversor extranjero y en medio de un proceso de desintegración empezando por la marca ‘Evo’; y, en última instancia, Catalunya Banc. ¿Quién podría ser…?

La rumorología apunta a la ex caja catalana como posible presa de Emilio Botín en un intento, por cierto, de aumentar red de oficinas a coste cero prácticamente y de dar la batalla a la que es primera red de oficinas del país, Caixabank.

Por el momento, la información que sí es pública es la intención de los gestores de Catalunya Banc de ser vendidos en el primer trimestre de 2013, lejos de esperar a 2017 o, incluso, a su liquidación. En total, la catalana habrá recibido 14.000 millones de euros en ayudas públicas, de los que 9.080 millones proceden del Mecanismo Europeo de Estabilidad, el conocido como MEDE, además de enviar los muertos del armario al FROB, claro está.

“Les están forzando a quedarse cosas”, comentan fuentes del mercado, que hablan de presiones más o menos razonables para que los grandes asuman la responsabilidad sobre las pequeñas ex cajas desvalidas. De hecho, en caso de producirse esta adquisición previsiblemente se haría previa solicitud al Estado de un SPA, Servicio de Protección de Activos, para que los platos se laven fuera de Santander. “Están esperando a que la limpien del todo”, se comenta dentro del mercado. De hecho, consideran la operación de adquisición sobre Catalunya Banc como una jugada maestra en el intento del Santander de “hacer mucho daño a La Caixa”. Veremos. Nos enteraremos horas antes visto el secretismo del banco que ya quisieran otros para sí.