Pero, sin embargo, cada día que pasa y cada dato económico que conocemos hacen que los expertos apuesten a que será Ben Bernanke el que ponga en marcha el fin del programa que él mismo creó a principios de la crisis financiero.

Ya son numerosos los expertos que creen que la posibilidad de que esta tarde la FED anuncie la retirada de estímulos crece día a día. Hace unas horas era el CIO de Pimco, El-Erian el que afirmaba que sería en diciembre. No es el único.

¿Por qué tienen los mercados tanto miedo a la retirada de estímulos? Recuerdan los analistas de Barclays que desde el inicio del QE3 la economía ha crecido a una media del 1,6% y que el desempleo ha caído desde el 8,1% hasta el 7% el pasado mes de noviembre, el mínimo en 5 años. 

Hay que tener en cuenta que la cantidad de dinero inyectado en el sistema ha sido ingente, para poder generar todas estas mejoras de la economía. El tamaño del balance de la FED en agosto de 2007, justo antes de la crisis financiera era de apenas 869 billones de dólares y hoy ha superado ya los 4 trillones de dólares.


balance de la FED


En estos momentos, casi todo el mundo descuenta  que la reducción de estímulos se producirá pronto, si no es en diciembre será en enero o marzo.  Pero, según JP Morgan, “el escenario base sigue siendo que el anuncio sea en enero, pero la evolución de los datos (empleo, PIB, acuerdo presupuestos, etc) en las últimas semanas, hacen que la posibilidad de que el anuncio llegue en diciembre esté cerca del 50%”, apuntan desde la firma.

Sin embargo, los expertos de Barclays creen que hay muchos miembros del Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC) necesitarán aún más evidencias de que el crecimiento de la economía se está acelerando y de que la inflación está controlada para reducir el ritmo de compras de activos.

Los analistas del banco británico recuerdan el discurso de la hasta ahora vice presidenta de la FED, Janet Yellen, ante el Senado en noviembre. En esa ocasión la predecesora de Bernanke decía “hemos visto un significativo progreso en el mercado laboral, y lo que el Comité está buscando son señales de que tenemos un crecimiento lo suficientemente potente para promover un progreso continuado”.

Pero, ¿qué esperan los expertos además de ese anuncio? Son muchos los que piensan que podríamos asistir a un comunicado diferente esta vez.

En JP Morgan piensan que si el tapering comienza hoy, “la Reserva Federal añadirá otra medida a la vez (más dovish)”.  La mayor parte de los expertos consideran que en la reunión de hoy podrían cambiar el llamado Forward Guidance, los umbrales en los que se fija la Reserva Federal para establecer el momento en el que comenzarán a subir los tipos. Así, apuntan que “es posible que se comprometan a no subir tipos si las expectativas de inflación estuvieran por debajo del 1.5%, a pesar de que el desempleo estuviera por debajo del 6.5%.”

Estos expertos también hablan de que podrían “reforzar de forma verbal su “rate guidance” hablando de factores que van a influir a la hora de hacer el control optimo en el proceso de normalización de tipos”.

Aunque algunos analistas, como los de JP Morgan, consideran que podrían bajar el umbral del objetivos del 6,5% del desempleo es bastante improbable.” No opinan lo mismo en Barclays, que afirman que algunos miembros de la FED podrían proponer reducir este umbral hasta el 6% debido a la actual coyuntura de bajo crecimiento y débil inflación a largo plazo.

De hecho, en esta firma apuntan a la importancia de los datos del empleo para la autoridad monetaria, sobre todo ahora que va a tomar el testigo una experta en el mercado laboral como es Janet Yellen.

¿Qué puede pasar si no se anuncia el tapering?

Según JP Morgan, si deciden no comenzar con el tapering, “utilizarán la reunión para preparar al mercado para que el tapering empiece tan pronto como en la próxima reunión. La mejor forma de hacerlo será en la conferencia de prensa, y bastaría que el Presidente dijera que la decisión de no comenzar con el tapering ha sido un “close call”, y que les hace falta poca información adicional para confirmar la sostenibilidad de la mejora en el mercado laboral y decidir comenzar a reducir el plan de compra de activos”.

Estos expertos piensan que si no anuncian el tapering, se reducen las posibilidades de que anuncien alguna
medida adicional, ni siguiera aportando nada nuevo sobre el forward guidance.


Por último, según esta firma también podrían variar sus estimaciones económicas al alza para 2014.