La Bolsa de Nueva York ha terminado al alza este lunes, sostenida por el continuo repliegue de los precios del petróleo, que reduce los temores de los inversores sobre la inflación y el consumo: el Dow Jones ganó 0,41% y el Nasdaq 1,07%. El Dow Jones Industrial Average (DJIA) subió 48,03 puntos a 11.782,35 unidades y el índice Nasdaq, de alto componente tecnológico, aumentó 25,85 puntos a 2.439,95 según cifras definitivas de cierre. 'Los precios del petróleo, en neto repliegue durante gran parte de la sesión, orientaron al mercado, sosteniendo particularmente a los sectores ligados al consumo', explica Owen Fitzpatrick, del Deutsche Bank.
El barril de crudo comenzó la semana en baja, descendiendo a 112,72 dólares en sesión en Nueva York, su menor nivel desde el 2 de mayo, pero limitó sus pérdidas hacia el final de la jornada, terminando en 114,45 dólares, con 75 centavos menos que al cierre del viernes. Por el contrario, los índices, luego de lograr sólidos beneficios limitaron su incremento. Los precios del crudo cayeron cerca de 33 dólares desde el 11 de julio, cuando alcanzaron el récord de 147,27 dólares en Nueva York. Esta caída se acogida con alivio por los inversores de los mercados bursátiles, en momentos en que la inflación alcanza niveles récord que pesan sobre el consumo, y que algunas empresas registran pesadas pérdidas como consecuencia del alto costo de las materias primas. 'La combinación de la caída de precios del petróleo, una fuerte recuperación del dólar y una cierta estabilidad en el mercado de derivados de crédito hace pensar que gran parte de los problemas que afectan la confianza de los inversores quedaron atrás', estimó Frederic Dickson, de DA Davidson. El billete verde se fortaleció nuevamente frente a la divisa europea, situándose por debajo de 1,50 dólar por euro, barra que franqueó por primera vez el viernes desde febrero. El mercado obligatorio bajó. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió a 4,002%, contra 3,950% en la noche del viernes, y el de los títulos a 30 años a 4,611%, contra 4,555%. El rendimiento de las obligaciones evoluciona en sentido opuesto a sus precios.