La Reserva Federal de los EEUU está presionando a los bancos para asegurarse que tienen fondos con suficiente liquidez para afrontar un desplome financiero, de forma que no se repita el "pánico en el banco" que ha hundido a Bear Stearns, según informa hoy el Financial Times. Los banqueros aseguran que en los últimos meses la Fed ha estado pidiendo los balances financieros de estas entidades dentro de una batería de pruebas para ver cómo afrontarían una grave escasez de liquidez o un desplome de los mercados financieros.
Tras las pruebas, que simulaban desde transtornos financieros suaves a catastróficos, el regulador señaló a los bancos cómo mejorar su liquidez y les urgió a revisarla frecuentemente. Los bancos de inversión y la Fed no hicieron comentarios, pero fuentes conocedoras de la operación aseguran que se realizaron pruebas a todas las grandes firmas de Wall Street. Estas operaciones podrían ser precursoras de un nuevo régimen regulatorio si los políticos extienden los poderes de la Fed hasta convertirla en el principal regulador de la industria. Las nuevas medidas han sido bienvenidas por los agentes de peso en Wall Street, que han provisto de líneas de crédito a los bancos de inversión desde marzo. En su opinión, ha ayudado a tener mayor claridad en las posiciones de liquidez y los requerimientos de capital.