El fiscal general de Nueva York, Andrew Cuomo, investiga a los bancos JPMorgan Chase, Morgan Stanley y Wachovia por un presunto fraude a inversores que adquirieron bonos con intereses que se determinan en subastas. El mercado para este tipo de instrumentos financieros, conocidos como ARS (auction-rate securities), colapsó en febrero pasado y dejó a decenas de miles de inversores sin saber qué ocurriría con sus fondos. La Fiscalía de Nueva York y otros estados, así como la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) han investigado en los últimos meses las peculiaridades de ese mercado y las prácticas de las entidades en la comercialización de la deuda, lo que ha dado lugar ya a algunas multas millonarias y a la promesa de devolución de unos 20.000 millones de dólares a inversores.
El fiscal general de Nueva York ha ampliado su investigación a los bancos JPMorgan Chase, Morgan Stanley y Wachovia, con el fin de determinar si esas entidades habían ofrecido tales activos de forma engañosa a sus clientes. Explicó que se había extendido la investigación "para garantizar a los inversores del estado de Nueva York y en el país que recuperan su dinero". El fiscal recordó que la pasada semana su oficina logró acuerdos extrajudiciales con los bancos Citigroup y UBS para que recompren activos a sus clientes por un valor conjunto de unos 20.000 millones de dólares y se comprometan a reformar algunas prácticas relacionadas con el negocio. "Consideramos que cuando se protege al inversor también aumenta su confianza, lo que beneficia al mercado en su conjunto", señaló. David Markowitz, director de la Oficina de Protección del Inversor en la Fiscalía, ha enviado sendas cartas a las tres entidades bancarias instando a entablar "de inmediato" conversaciones para resolver la investigación. En la misiva se avanza a las entidades que cualquier posible acuerdo debe atender las mismas preocupaciones y asuntos que se abordaron en los compromisos alcanzados con Citigroup y UBS, que incluían el pago de multas. Markowitz sostiene que "sería injusto para los clientes con cuentas en otras firmas, así como para los bancos que llegaron a un acuerdo, que nuestra investigación se ralentizase o parase". Por esa razón, la investigación se dirige ahora "al grupo siguiente de participantes en ese mercado", que incluye a JPMorgan Chase, Morgan Stanley y Wachovia. El banco suizo UBS se comprometió la pasada semana a devolver más de 11.000 millones de dólares a unos 40.000 clientes de EE.UU. que invirtieron en ARS y a los que se ofrecían como una inversión segura y con un equivalente concreto en efectivo, cuando en realidad afrontaban un creciente riesgo, según explicaron entonces las autoridades. El banco también se comprometió a pagar 75 millones de dólares de multa al estado de Nueva York y otros 75 millones a diversas agencias reguladoras del país. El acuerdo con UBS se producía un día después de que Citigroup se comprometiera a pagar una multa de 100 millones de dólares y a recomprar a sus clientes ese mismo tipo de instrumentos financieros por un valor de 7.000 millones de dólares y en un plazo de tres meses. El banco de inversión Merrill Lynch también anunció el jueves una recompra voluntaria de ARS en manos de sus inversores minoristas. Esas tres entidades son los mayores participantes del mercado de ARS, con la emisión de cerca de la mitad de ese tipo de bonos, según precisó la Fiscalía.