La Bolsa de Nueva York terminó a la baja el lunes tras el fracaso de la compra de Yahoo! por parte de Microsoft y de nuevos récords del petróleo: el Dow Jones perdió 0,68% y el Nasdaq bajó 0,52%. El Dow Jones Industrial Average (DJIA) retrocedió 88,66 puntos a 12.969,54 unidades y el índice de alto componente tecnológico Nasdaq descendió 12,87 puntos a 2.464,12 unidades. El índice ampliado Standard and Poor's 500 bajó 0,45%, o 6,42 puntos a 1.407,48 unidades. Luego de tres semanas de aumento semanal, Wall Street registró 'algunas tomas de beneficios ante los nuevos récords del petróleo', comentó Mace Blicksilver, analista de Marblehead Asset Management.
Agitando los temores ya presentes de una inflación en ascenso, los precios del crudo se dispararon a nuevos récords, superando por primera vez la barra de los 120 dólares en Nueva York y 118 dólares el barril en Londres. En ese contexto, 'un indicador económico mejor que lo previsto no logró atenuar el efecto del alza' del petróleo, agregó Al Goldman, analista de AG Edwards. En efecto, para sorpresa de los analistas, la actividad en el sector de servicios en Estados Unidos, evaluada por la asociación nacional de directores de compras de las empresas del ramo (ISM), se recuperó en abril, con un índice en 52%. Por otra parte, el fracaso del acercamiento entre Yahoo! y Microsoft 'agregó a la cautela del mercado', subrayó Blicksilver. Tres meses después de lanzar su oferta, considerada generosa, el líder mundial de los programas informáticos renunció a comprar Yahoo!, ante la reiterada negativa del grupo de internet frente a una propuesta mejorada en 5.000 millones de dólares, a más de 46.000 millones de dólares. Yahoo! reclamaba 5.000 millones adicionales, que Microsoft consideró 'no razonable'. Al cierre, la acción Yahoo! había perdido 13,25% a 24,37 dólares y la de Microsoft cedió 0,38% a 29,08 dólares. En el mercado obligatorio, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años se mantuvo estable, en 3,845% y el de los títulos a 30 años subió a 4,581%, contra 4,565% el viernes. El rendimiento de las obligaciones evoluciona en sentido opuesto a sus precios.