Llevamos meses oyendo hablar de los tests de stress como si de la mismísima panacea del sistema financiero europeo se tratara. Por fin hoy conoceremos los resultados y, según filtraciones, todo o, mejor dicho, casi todo, apunta a que reflejarán una situación privilegiada en la mayoría de las entidades encuestadas pero, con la crisis financiera todavía a cuestas y el mercado de crédito paralizado, ¿cómo es que los bancos y cajas gozan de tan buena salud como se presume? Estas pruebas prometen poner a la vista las vergüenzas de las entidades y marcar el devenir de su cotización.
91 entidades europeas han sido sometidas a los tests de stress para probar su solvencia ante posibles situaciones de crisis, algo que aún flota en el aire. En total, el 65% del sistema financiero del Viejo Continente ha sido examinado por el Comité Europeo de Supervisores Bancarios (CEBS), la mayor parte han sido bancos y cajas españoles (27 entidades, de las cuales, 18 cajas y 9 bancos). ¿Qué se espera de estas pruebas? El consenso de los analistas cree que los tests serán positivos porque “se han hecho a medida para que así sean”, afirma José Manzanares, director de Productosymercados.com. Además, “el apuro porque se hicieran estos tests y se presentaran sus resultados es porque saldrán buenos”, apoya Gabriel Montalto, director de Hanseatic Broker House en España. Sin embargo, que se dé por supuesto que los resultados vayan a ser positivos levanta ampollas en algunos expertos que apuntan a que las exigencias requeridas podrían ser demasiado blandas. Al respecto, Miguel Llorente, gestor de carteras de Capital At Work, dice que "con la intención de dar una imagen de solidez del sistema financiero europeo, podrían no haber sido tan estrictos como deberían”. Recordemos que para pasar esta prueba las entidades tienen que tener un Tier 1 del 6%.

Los criterios que se han mirado, según Eduardo Vicho, jefe de análisis de M&M Capital EAFI, “dejarán ver que quedan muchos cabos sueltos y que aún hay incertidumbre sobre algunos mercados y países”. El parámetro medido es el ‘Tier 1’, es decir, la evolución del capital de máxima calidad, en definitiva, la solvencia que tienen las entidades en la actualidad y cómo responderían a un escenario estresado (negativo) o muy estresado (muy negativo). Estos escenarios son calificados en base a datos de PIB, Euríbor, tasa de desempleo, interés real, interés bono a 10 años, precio de la vivienda y precio del petróleo y, teniendo en cuenta todo esto, las autoridades europeas podrían obligar a las entidades a dotarse ante posibles quiebras propias y de los países. Esto último supone un “hoy por ti y mañana por mí”, pues los bancos podrían devolver el favor a los Estados y convertirse en su salvavidas en caso de hundimiento de las economías nacionales.

Hace un año, en pleno revuelo por Lehman Brothers, en EE.UU. también se realizaron homónimas pruebas y los resultados fueron los que se esperaban o, mejor dicho, los que se buscaban, ya que la gran mayoría de las entidades salieron airosas y aquello reactivó el mercado. Y, si este viernes ocurre lo mismo en Europa, “se mandaría una señal de que las valoraciones son atractivas y que las perspectivas para el futuro han mejorado lo suficiente como para que las empresas empiecen a utilizar sus crecientes niveles de efectivo”, apuntan desde Invesco.


BBVA y Santander: “We are de champions!”

Sólo son cávalas, pero las filtración que apuntan a que BBVA y Santander serán las entidades con mejor nota de los test produjo una auténtica algarabía, sobre todo en nuestro gobierno, que fue el primero en requerir la publicidad de los tests. Pero, con una crisis inmobiliaria cruda en nuestro país, con un ratio de morosidad del 5,5% (el más alto desde 1996 – 100.000 millones) y con un mapa de entidades en detrimento, ¿las financieras españolas pueden cantar victoria aunque saquen matrícula de honor? Damián Querol, director de análisis de Banco Gallego, opina que sí y defiende que “la banca española, gracias a la buena intervención del Banco de España desde que impulsó la provisión anticíclica desde 2001, ha aguantado perfectamente” y, pese a su exposición al sector inmobiliario, “en España los bancos son sólidos por valoración, como demostrarán los stress test, y por capacidad para poder competir a nivel internacional”. Pero también es manifesto que la superviviendia a la crisis de las entidades de Botín y González se debe a su fortaleza exterior.

Puede que en el país de los ciegos el tuerto sea el rey, pero Santander y BBVA, por este orden, serán los que previsiblemente lleven la matrícula de honor o, como dice Sara Pérez Frutos, directora de Dracon Partners EAFI, “presenten una foto menos fea del sistema financiero”. En el caso de que se confirmen las expectativas, el equipo de análisis de Goldman Sachs prevé que BBVA se revalorice un 38% y fija su precio objetivo en los 12,9 euros.

En cambio, ¿qué sucedería si no se batieran las expectativas? Soledad Pellón, analista de IG Markets, avisa de que "la bajada sería importante, incluso mayor que la revalorización si salieran positivos". Por su parte, ” Luis Lorenzo, gestor de Dif Broker, dice que si todo va bien, "ambos bancos podrían salir del canal bajista en el que están desde enero. Actualmente están en la zona alta, BBVA en los 10 euros y Santander en los 10,30 por lo que sería una buena oportunidad para entrar”.

Y, si realmente los resultados no defraudan, y, a pesar de que “ha habido revisiones a la baja de bastantes entidades y empieza a haber revisiones a la baja de los resultados del último trimestre”, José Manzanares “apostaría más por el sector financiero europeo que por el americano por contagio de los resultados de los tests de stress”.


Los perdedores…

Pero, como en todo rebaño, habrá ovejas negra y en nuestro país serán “las cajas las que ofrecerán una imagen horrorosa”, avisa Pérez Frutos pues, como explica Manuel Pardos, presidente de ADICAE (Asociación de bancos, cajas de ahorros y seguros) “las fusiones actuales de cajas provienen de la situación de endeudamiento al que habían llegado y que prácticamente situaba a algunas en la quiebra, en muchos casos por negocios de financiación a promotores”. Esto no pasará desapercibido en las pruebas de solvencia, por lo que, “casas de análisis como Citigroup, Merryl Lynch y RBS hablan de que el sistema financiero español va a necesitar una recapitalización de más de 50.000 millones de euros, lo que llevaría a que los bancos corrigieran mucho su cotización”, dice Daniel Pingarrón, analista de IG Markets.

También se ha señalado acusadoramente a la banca mediana española. Popular y Bankinter podrían irse a casa con orejas de burro, según JP Morgan, debido a que su carácter doméstico está muy afectado por la morosidad. Esta casa de análisis también avisa de que, más allá de los Pirineos, las entidades alemanas y galas podrían salir también mal paradas. Así pues, Pérez Frutos ya avisa de que, por ejemplo “el Hypo Real State va a volver a necesitar ayuda del gobierno y ser nacionalizado”.

Además, de todos es sabido que varias financieras inglesas necesitaron ser rescatadas por el gobierno y eso ofrece muchas dudas. Si no pudieron hacer frente a la última crisis, ¿cómo van a conseguir hacerlo si viene una recesión peor? Para colmo, según Nomura, las entidades financieras sajonas volverán a enfrentarse en 2011 a graves problemas de financiación y, en concreto, Lloyds y RBS tendrán que acometer importantes reestructuraciones de sus balances. Esta casa de análisis además ha publicado que los bancos del norte de Europa están más sanos que los del sur, entre los que incluye a los españoles, portugueses, italianos, irlandeses y griegos, y vaticina que la publicación de estas pruebas ampliará las divergencias de cotización entre las entidades de ambos bloques.

A todos los posibles suspensos Olli Rehn, comisario europeo de Asuntos Económicos Monetarios, recomendó hace unos días que, en caso de que sea necesario, no repartan dividendos, recurran al mercado y, en último lugar, hagan uso de los fondos nacionales creados para ayudar a la banca.