En la última Cumbre de Jefes de Estado de la EU se decidía hacer públicos a futuro (23 de julio) los resultados del Test de Estrés de los principales bancos europeos. Bueno, realmente en los siguientes días vimos como se ampliaban los objetivos de análisis desde un grupo limitado de bancos (los mayores) a un abanico de más de 90 entidades que incluye el conjunto del sector financiero en países en estos momentos tan cuestionados como España. Una aclaración: este tipo de análisis lleva ya muchos meses realizándose con el objetivo último de evitar un escenario de riesgo sistémico en el Sector. La diferencia ahora es que se hacer público, lo que responde a la necesidad de recuperar la confianza de los inversores ante la necesidad imperiosa de abrir los mercados de capitales, algo que ya parece imposible.
La transparencia es fundamental para que se normalice el mercado, pero mucho más es que el análisisque se realice sea exhaustivo y “convincente” por su severidad. Lo contrario sólo llevaría a más incertidumbre en el mercado y tensión sobre el sector financiero. En definitiva, es importante el resultado. Sin duda. Pero, en mi opinión, es mucho más relevante el Proceso llevado a cabo para alcanzar este resultado.

En el fondo, el Test de Estrés no es más que una prueba de resistencia de las entidades financieras ante un escenario macro negativo. Lo prudente es hacerlo frente al “peor escenario posible”. Una vez ejecutado, se valora la necesidad o no de nuevo capital y se plantean las opciones posibles en el primer caso. Como decía antes, el mercado debe quedar convencido de que, pase lo que pase, la entidad en cuestión no tendrá problemas de solvencia y, por tanto, permita que los actuales problemas de liquidez no degeneren en el futuro en un problema de solvencia.

Dicho todo esto, también debemos ser conscientes del difícil momento actual de los mercados. Cuando hablamos de un objetivo último de abrir los mercados financieros a las entidades debemos también ser conscientes de los elevados costes de financiación, actuales y futuros. En definitiva, el efecto expulsión de la deuda pública en países como España no sólo se plantea en términos de absorber la mayoría de los fondos disponibles en los mercados internacionales para el “riesgo país”, también en poner un suelo de tipos de interés muy elevado. Al final, un crowding out en términos de cantidad y precio. Lo normal es que un buen test de solvencia logre mejorar ambos parámetros, pero será muy complicado que logre eliminar totalmente la percepción de riesgo actual.

¿El Proceso? Se lo pueden imaginar: deterioro económico y deterioro de los mercados. Al final, hacer una simulación considerando cualquier acontecimiento que pueda suponer un deterioro del balance de las entidades financieras. En nuestro caso, como ya se ha anunciado, sobre la base de un menor crecimiento europeo del 3.0 % a medio plazo desde las previsiones de la Comisión y un descenso del valor de los activos (deuda pública). Pero esto es demasiado simple: morosidad, tipos de interés, desempleo, precios de la vivienda.

Lo dicho, lo fundamental es ser lo más concreto posible utilizando un escenario extremo, pero no irreal. De esto último hemos tenido buenos ejemplos desde que comenzó la Crisis hace más de dos años ya. La peor Crisis económica, la Crisis financiera más severa, el mayor deterioro de los mercados…..situaciones extremas, impensables unos años atrás.

Para finalizar, ¿logrará la publicación de los resultados el objetivo que persigue? Espero que sí. Siempre que se den las condiciones anteriores. ¿Se darán? ¿debo hacer más simulaciones? ¡me piden demasiado!.