No cabe duda de que estamos en un país lleno de profesionales como la copa de un pino, personas que se esfuerzan cada día, y que esconden, muchas de ellas, un mérito que a muchos nos gustaría si quiera soñar. Pero también y sintiéndolo mucho, en el mismo país, la “princesa del pueblo” es responsable de comunicación de una empresa privada, los diarios más leídos son los deportivos y la clase política juega a la corrupción sabiendo que si se descubre, no va a pasar nada, porque entre otras cosas las reglas del juego las crean y modifican ellos a su antojo. Y es que mejor que ser bueno, sólo hay que parecerlo. Parece que así se llega más lejos.

El historiador Plutarco, en su obra más conocida “Vidas paralelas” no sólo quería hacer 23 pares de biografías de personas conocidas (una romana y otra griega en cada par) sino intentar entender su carácter. Y dado el carácter de los “personajes” que tenemos en España, miedo da pensar un paralelismo actual… Por ejemplo, compararíamos a cualquier colaborador de “Sálvame” (ironía de nombre…) con la gran Oprah? Los primeros ganando audiencia haciéndose test de inteligencia entre ellos y la segunda consiguiendo la confesión más esperada del momento. No quiero imaginar qué habría hecho el mentiroso de las dos ruedas en el plató español…

Ese es otro caso que recuerda que la publicidad puede crear un mito aunque realmente, no lo sea. Un mito que ganó mucho más por patrocinadores y publicidad que en premios como “deportista”. Y es que, con la publicidad, se puede ganar mucho dinero y sin trampas. Dónde? En el mercado. Para ello, dos ejemplos claros.

El primero de ellos, Telecinco, ha estado más de un año en un canal lateral tras una caída desde los 10€ que marcó de máximo en 2010. Dicho canal tenía un rango entre los 5€ aproximadamente y los 3,30€.

Desde Agosto de 2012, el título comienza la escalada con un patrón de tres impulsos alcistas (en verde), de los cuales ha conseguido dos, estando el tercero activado y pendiente de cumplir. Una vez llega al nivel de los 5,22€, cumpliendo el objetivo del segundo alcista, rompe el canal lateral en el que se venía moviendo el último año. A pesar de la ruptura al alza, retrocede para testar la parte alta del canal como soporte en lo que se llama un pull-back (señalado en rojo), y eso además de confirmar como soporte lo que fue techo del canal, consigue activar un tercer impulso alcista.
Por tanto, tenemos dos objetivo alcistas. El primero de ellos, por tercer alcista en la zona de los 6,47€ y el segundo, por ruptura del canal lateral en la zona de los 6,75€. Al menos eso es lo que parece, pero los gráficos mienten poco…



El otro caso, es el de Antena 3, un título que desde TdeTrading, vigilamos desde hace tiempo, hasta el punto que lo metimos en la cartera modelo logrando una rentabilidad del 22,5%. A pesar de ello, sigue habiendo un interesante objetivo al alza. (www.tdetrading.com)

Tras los dos impulsos bajistas que vemos en rojo, el título cae desde los 6,53€ hasta los 2,80€, en ese punto es donde el título comienza a formar un doble suelo. Esta figura, es una de las más fiables de vuelta de tendencia. En ese punto se llega a un primer mínimo, reacciona al alza y vuelve a caer a la misma zona. Antes de esa nueva caída llega a un máximo entre los dos mínimos. Una vez reacciona al alza nuevamente y rompe ese máximo anterior, la figura se activa y se proyecta objetivo de subida hasta la zona de los 5€ aproximadamente.
En el corto plazo ha hecho una pausa después de la verticalidad, pero es previsible que vuelvan las subidas para cumplir el objetivo propuesto.



En este caso, y como en prensa, da igual el color que tengan rosa o amarillo, pero ambas tienen importantes ingresos publicitarios y como hemos visto, ambas con potencial. Y eso, es más real que cualquiera de los Tour que ha ganado el “deportista” de moda. Así que, si aún queda alguna duda, deberíamos hacer dos cosas, la primera pensar en estos dos valores como opción clara para invertir y la segunda tirar a la basura cualquier pulserita amarilla de “Liestrong” que tengamos por casa. Y no, no se me ha olvidado la letra “v”…