Renfe ha visto reducida su plantilla en un 52,3% en los últimos cuatro años, pasando de los 30.000 empleados a 31 de diciembre de 2004, momento en el que se hizo efectiva la segregación de actividad entre la nueva Renfe Operadora y Adif, a los 14.287 trabajadores a cierre de 2008. En ese periodo se realizaron 634 contratos nuevos.